jueves, 15 de mayo de 2008

Tubular Bells revisitado

A estas alturas quizás resulte muy repetitivo volver a hablar del Tubular Bells de Mike Oldfield, su ópera prima (1973) y seguramente uno de sus mejores trabajos. Ha sido tal el abuso de vueltas de tuerca sobre lo mismo por parte de Oldfield, que incluso los más fieles seguidores de su carrera tenemos empacho tubular, el asunto daría para escribir un extenso artículo, pero no es el caso ahora (ya llegará). No obstante, hay un buen motivo para ello.

Si nos limitamos a citar transcripciones de corte clásico del Tubular Bells, la primera a tener en cuenta es la realizada para orquesta por el compositor David Bedford, amigo y colaborador de Oldfield. The Orchestral Tubular Bells tuvo su estreno en directo en diciembre de 1974 en Royal Albert Hall de Londres con la Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Bedford y vio la luz como LP en 1975 (grabado en estudio, no en directo). Para mi resultó un intento fallido de trasladar a una sala de conciertos una música que por sus características tiene el encanto de un caos ordenado (más acierto hubo en la transcripción orquestal de Hergest Ridge, tocada en la misma fecha, que sin embargo solo puede escucharse en una grabación pirata que circula).

A Tribute to Mike Oldfield's Tubular Bells es otra versión realizada por el Gino Marinello Synthesizer Section en 1988, emulando electrónicamente las sonoridades originales, algo que a mí no me termina de convencer ya que para mí el Tubular es una obra esencialmente “acústica”. Quede citada por tratarse de otro interesante cover. En 1996 el Duo Sonare (formado por dos músicos alemanes) graba una curiosa y bastante fiel transcripción para guitarras. Y en Aranjuez, el 15 y 16 de noviembre de 2003 tuvo lugar el primer Tubular Project, organizado con motivo del 30 aniversario de la campana, dos conciertos interpretados por la Orquesta de Pulso Y Púa Vicente Alexandre, junto con la colaboración de otros músicos y la asistencia del mismo David Bedford, ya citado por ser el autor de la transcripción orquestal. Allí pude asistir y conocer a bastantes miembros de la comunidad oldfiana internáuta. De aquellos conciertos se editó un Cd privado que los asistentes guardamos con cariño.

En el año 2007 tiene lugar una interpretación en directo con cuatro pianos y un pequeño grupo de bailarines de ballet, arreglada por el pianista y compositor Marcel Bergmann, con motivo del 22nd High Performance Rodeo, en Calgary (Alberta, Canadá). La misma cuenta con el propio Bergmann y su Bergmann Duo, y los pianistas invitados Jeroen Van Veen y Hong Xu en cuatro pianos de cola Steinway, acompañados por cuatro miembros del Alberta Ballet, que ejecutaron una coreografía especialmente creada para la ocasión por el coreógrafo, actor y bailarín de origen nipón Yukichi Hattori.

Es esta última transcripción la que recientemente ha sido grabada y editada por el sello de música clásica Brilliant Classics (todo un crack en reediciones de gran calidad a precios irrisorios). Podeis haceros del Cd en cualquier tienda o gran superficie que distribuya el citado sello. Intervienen en la grabación en esta ocasión el Piano Ensemble formado por Elizabeth and Marcel Bergmann, Jeroen and Sandra van Veen.

Como hasta el momento esta transcripción sólo es de la Part1 (la Part2 está en proyecto) el Cd cubre su minutaje con dos versiones, la original de cuatro pianos y otra para dos pianos y dos sintetizadores. Tras una escucha del mismo he de decir que ha sido una grata sorpresa encontrar que uno puede volver a escuchar esta genial obra y comprobar que aún podía hacerse algo más sobre la misma.

Mi favorita es la versión para cuatro pianos, un arreglo de muy buen gusto y fidelidad a la música original, donde se refleja toda la complejidad de líneas melódicas contenidas, con un adecuado sentido de la expresividad y una evidente complicidad de los intérpretes con la música, moviéndose en ella como si fueran los propios autores.

La versión para dos pianos y dos sintetizadores no desmerece en absoluto, y las partes encomendadas a los sintetizadores buscan reflejar aquellos instrumentos de sonoridad más singular, no obstante, la excesiva estandarización del sonido de los sintes quita brillantez al conjunto, y me quedo con el sonido plenamente acústico de la otra versión.

Seria de desear que esta nueva transcripción encontrase eco en nuestros auditorios, donde podrían ofrecerse nuevas perspectivas con cualquier instrumento de tecla clásico: piano, clave y órgano. Sería de lo más interesante, esperemos que algunos músicos se ofrezcan a ello y enriquezcan esta brillante y nueva faceta del Tubular Bells.

2 comentarios:

ChuS dijo...

Muy buenas las versiones. Ciertamente Tubular Bells da para mucho ;)
Muy bueno el blog. Nos vemos por T-IV

Dabidovich! dijo...

Habrá que hacer una escucha, que está habiendo muy buenas críticas de la versión para 4 pianos.

Ya sólo falta una para 4 aspiradoras ;-)