viernes, 20 de junio de 2008

Ferenc Fricsay: una corta pero intensa vida musical

Se acercan las vacaciones y es un excelente momento para disfrutar de la música, así que voy a detenerme en comentar uno de mis directores de orquesta favoritos, Ferenc Fricsay. Sirva este comentario para que aquellos que lo conocen repasen su discografía, en la que cada nueva escucha proporciona algún descubrimiento; y para aquellos que no supieran sobre él dispongan de una referencia.

Ferenc Fricsay, nacido en Szeged (Hungría) el 31 de julio de 1914, desde muy joven mostró gran talento musical. Ingresó en la Academia de música Franz Liszt de Budapest, en donde tuvo como profesores a Béla Bartók, Zoltán Kodály, Ernst von Dohnányi y Leo Weiner. Debutó a los quince años como director en la Ópera de Szeged y en 1933, reemplazó a su padre al frente de la orquesta militar de la ciudad. Con motivo de la Segunda Guerra Mundial tuvo que huir a Budapest, en donde organizó conciertos en el sótano de la Ópera durante los combates, hasta el año 1944.

Tras la guerra abandona Hungría y se instala en Salzburgo, Austria, donde tuvo la oportunidad de poder reemplazar a Otto Klemperer en la ópera La Mort de Danton de Frank Martin, el año 1947. En Hungría obtendrá la nacionalidad en 1958.

En 1948 debutó en Berlín, dirigiendo la ópera Don Carlos de Verdi. En 1949 inició una relación muy fructifera como primer director musical principal de la Orquesta de la RIAS de Berlín (la orquesta de la rádio del sector americano de Berlín), con la que colaboró estrechamente durante toda su vida, dejando numerosos e interesantes testimonios discográficos en el sello Deutsche Grammophon.

Durante los años cincuenta dividió su tiempo entre Berlín -en donde también dirigió la orquesta de la Deutsche Oper y la Filarmónica de Berlín-, Munich -al frente de la orquesta de la Orquesta de la Ópera Estatal de Baviera- y Viena dirigiendo un ámplio repertorio, destacando su pasíon por las óperas de Mozart y Verdi. En 1954 fue nombrado director musical de la Orquesta Sinfónica de Houston. A partir de 1958 la enfermedad le obligó a disminuir el ritmo de trabajo, por lo que se concentró en su trabajo al frente de la RIAS. En noviembre de 1961, dio su último concierto en Londres con la Orquesta Filarmónica de Londres en el que dirigió la Séptima Sinfonía de Beethoven. Falleció en Basilea, el 20 de febrero de 1963, a la edad de 48 años, a causa del cáncer.

Todas las grabaciones de Fricsay, tanto al frente de la RIAS como de la Filarmónica de Berlín, son de una gran calidad musical y algunas de ellas hitos discográficos. Tal sería el caso de la Novena Sinfonía de Beethoven, en mi opinión la mejor grabada en estéreo y reeditada con un reprocesado muy notable en la serie “Originals” de D.G., una interpretación vibrante a la altura del mito Furtwängler. También en la misma serie y con la Filarmónica de Berlín tendría tal consideración la “Sinfonía del Nuevo Mundo” de Dvorak. Con la RIAS tiene un gran interés el Requiem de Mozart y la Sinfonía “Patética” de Tchaikovsky. En líneas generales, la dirección de Fricsay se caracteriza por un excelente trabajo en las dinámicas orquestales y una moderada incisividad que contrasta con otros directores bastante más “edulcorados” de esa época. Interpretaciones con un alto rango de matices que por desgracia no siempre se pueden apreciar en sus grabaciones monoaurales (recordemos que el sonido monoaural del sello D.G. Nunca ha sido una maravilla, comparado con las tomas de sonido de Decca). En lo referente a los compositores de su entorno geográfico próximo, al citado Dvorak habría que añadir Smetana, Bartok y Kodaly, de los que sus lecturas siempre rebosan el espíritu del folclore propio. Sirva de ejemplo este vídeo de unos ensayos con la RIAS donde podemos apreciarlo, que os aproveche.

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