lunes, 28 de mayo de 2007

Azimut: un millón de recuerdos

La Asociación Deportiva Azimut volvió a reunirse el pasado viernes para celebrar una cena que teníamos pendiente desde Navidad y que por unas cosas u otras fue aplazándose. Gracias a “La Mari Paz”, a quien habría de hacer un nombramiento especial estilo “comisión de fiestas y reuniones”, que se preocupó y se encargó de buscar el sitio, comunicarlo a todos, etc., fue posible y en el Carmen de la Victoria compartimos un buen rato todos juntos.

En mi caso eran muchos meses de ausencia de esta ... ¿podría considerarla de otro modo que no fuese una segunda familia?. Es por eso que debo unas líneas en esta bitácora a todos vosotros. Acabo de prepararos las fotos de la cena y enviarlas a vuestros correos, y no he podido evitar buscar en mis antiguos álbumes y repasar todos esos momentos vividos juntos a vosotros. No, no debo volver a ausentarme tanto tiempo, ahora estoy bajo los efectos de un “shock” emocional. Os echaba mucho de menos.


He seleccionado unas pocas instantáneas que corresponden a cuando yo estaba más presente, me ha costado mucho porque han sido muchos los carretes de negativos que tengo de la Sierra, cuando la máquina de fotos (nada de digitales ni mariconás campestres) no dejaba de acompañarme. Tal vez la que más cariño le tenga sea a esta tomada en el refugio del “Postero Alto”, ahí estamos Curro, Antonio Herreros, un servidor y Eduardo. Curro digamos que corresponde a la “segunda generación” de Azimut, pero para muchos de nosotros has sido el continuador de un espíritu que estaba en los orígenes de Azimut. Esta foto también me afecta porque evidencia una ausencia que no me explico por qué se ha producido, pero prefiero quedarme con el recuerdo de aquella camaradería, del buen entendernos cuando pateabamos juntos las cumbres. Recuerdo esos subidones de adrenalina con consecuencias absurdas en medio de una cuesta, cuando o bien Curro y yo nos poníamos a cantar rememorando a los Led Zeppelin o a Eduardo le daba la vena folclórica y se ponia a imitar a Rocío Jurado. O la desorganizadísima mochila de Antonio (vamos, un puro desastre), a quien teníamos que esperar para que pudiera terminala. Joder, cuando me he reido con vosotros.


Sería injusto no recordar a Carmelo, fundador del Azimut, aunque luego decidiera él seguir por otros caminos. En esta foto de la Laguna de la Mosca de izquierda a derecha: Tere, Carmelo, Ascensión, Antonio, Eduardo, Emilia, Paco (Paco “Dandy” para los amigos), y abajo dos aún jóvenes Emilio y Germán. De Paco siempre hemos comentado su sorprendente capacidad para no perder la elegancia en medio de la Sierra, cuando los demás tras varios días de trote llevamos las ropas que son un “poema”, Paco va como si llevase la “Ufesa” en la mochila, tó espercojaico él.

Carmelo nos adentró en muchísimos rincones de la Sierra, a algunos nos enseñó las nociones básicas de seguridad, de técnica invernal, y a partir de ahí hicimos nuestros pinitos. Pero tambien, y eso fue para mí lo más importante, nos enseñó que la Sierra no era un mero “objeto” de entretenimiento, sino que también era un hogar al que querer y cuidar. En este momento que el auge de los "deportes de aventura" hace que muchos sólo busquen descargar su adrenalina sin fijarse por donde pasan no está de más tenerlo en cuenta. Con Carmelo tambien hicimos algo que muchas veces he pensado deberia repetirse, trabajar aspectos didácticos y poner nuestro grano de arena en la conservación de lo que amamos. Esta foto corresponde a una de las jornadas de trabajo que realizamos en una época en un sendero de la Sierra del Padul, evidentemente al momento del “relax” que aprovechábamos para ponernos hasta las orejas de comer.

Precisamente, estas otras instantáneas corresponden a cuando tras una serie de salidas con Carmelo nos animamos a realizar una subida en invierno al Mulhacén. Bueno, para algunos no era la primera experiencia de esta índole, pero para mi sí lo fue, y tambien para Mari Paz y Emilio. Las nubes amenazantes se comportaron y solo tuvimos el inconveniente de un fuerte viento en los últimos metros de subida, donde casi perdemos el aliento.

Tras el liderazgo de Carmelo fue Antonio Herreros quien tomó las riendas de Azimut, junto con el apoyo de Eduardo y yo mismo, en esa época ya estaban con nosotros Emilia (socia fundadora), Tere, Mari Paz, Paco Alonso, Mercedes, Ignacio y Mónica, quienes forman parte de esta unión indisoluble. Las circunstancias de la vida hicieron que "Jesulín", Antonio Marruecos, Amparo, Rufo y Elena cada vez vinieran menos. Luego vinieron Jamed (¿quien necesita un GPS con nuestro querido bereber?) Marga, Curro, Ana, Juanma, María José, Yolanda... La siguiente junta directiva con Marga y Paco Alonso, momento en que yo comencé a estar mas ausente por mis obligaciones familiares y las oposiciones, momento en que Ignacio tuvo que tomarme el relevo en la publicación "Senderos" que luego no pudimos seguir manteniendo. Al volver me encontré con nuevos compañeros: Bernardino, Maria José Reyes, Carmen, Conchi, Leonor... La tercera junta directiva que ahora preside Curro.


Es difícil nombraros a todos, muchos pasaron por Azimut en un momento determinado, otros se quedaron, y esto ha permitido que sea un ente vivo. Deseo que los nuevos socios que conocí el otro día tomen el testigo y no dejen que los que han llevado la carga en los últimos tiempos terminen “quemándose”.

A todos vosotros: Tere, Antonio, Emilia, Mari Paz, Paco Alonso, Mercedes, Curro, Ana, Marga, Bernardino, Ignacio, Mónica, Jamed, Carmen, Juanma, las “Mariajoses”, Carmen, Conchi, Xavi ...

En mi recuerdo: Carmelo, Eduardo, Rufo, Elena, Emilio, Germán, “Jesulín”, Amparo, Rafa ... y muchos más.

Os quiero.

Antonio

viernes, 18 de mayo de 2007

El Marmitako del Organista de Mundaka

Tras la presentación oficial de esta bitácora no se me ocurre mejor que un comentario gastronómico-musical. Los que me conocen de cerca saben que si hay algo que me cause tanto entusiasmo como la música es la buena mesa, y si es tradicional tanto mejor (cuchara, siempre cuchara), de modo que la receta del Marmitako que no hace mucho he aprendido a cocinar puede servir de excusa.

Joxe Benantzi Bilbao, natural de Mundaka (Bizkaia), amigo y organista al que he tenido el gusto de escuchar tañendo el rey de los instrumentos en varias ocasiones. Como persona un encanto, como profesional un trabajador incansable y un Músico con mayúsculas. Con sobrados recursos técnicos, gracias a los cuales le he visto resolver situaciones comprometidas en más de un instrumento en condiciones poco afortunadas, pero sin que la música nunca se resienta por ello. Sus interpretaciones tienen "alma", ese elemento que no sólo se consigue con una técnica impecable o haciendo sonar todas las notas en su sitio, para mi ese "alma" es fundamental cuando se escucha una obra de Francisco Correa de Arauxo o de Johann Sebastian Bach. En el caso de Correa, Benantzi capta y transmite esa esencia mística a la que hace referencia la que fue su profesora Montserrat Torrent:

Así, aún cuando se manifiesta la versatilidad de diferentes estados anímicos o "afectos" en su escritura, pasando a veces de la expresión del dolor más acerbo a una ligera ironía (final del Tiento de quarto tono, folio 11 verso), y otras, por la melancolía inherente a la modalidad, la ternura, la soberbia, el gozo, la alegría o la tristeza más profunda, entre otras emociones, intuí que había algo más hondo en sus amplias y únicas armonías y en sus glosas, que se elevan en espiral en busca del infinito. Creo haber llegado al umbral del arcano. Correa es un místico, un místico que trasciende su oración, hecha música, expresada en lenguaje apasionado, como apasionado era el lenguaje de los poetas místicos. Correa, en un ambiente que le es hostil, se refugia en un ideal divino y sublima el amor humano dedicándolo a Dios y a la Virgen, la mística de los místicos. Por qué, si no, aparece tantas veces el tema de la Salve en tientos en los que éste no figura como tema principal, sino que se introduce en voces secundarias como una dedicatoria a María, vertiendo en ella su necesidad de amar. Aquí está la clave de su exaltación, y de su espiritualidad.

No he sido capaz de recortar esta cita, porque pienso que Correa, al igual que Bach, siempre merecen las líneas que se precisen.


Benantzi tiene dos magníficas grabaciones dentro de la interesantísima colección "Órganos de Vasconia". Una de las mismas registrada en la Colegiata de Ziortza y donde además del citado Correa, también se tocan y cantan otras piezas de compositores vascos, en la revista OpusMúsica hay una completa reseña de este CD, por lo que no me extiendo más. El otro CD, registrado en el órgano construido en 1884 por Aquilino Amezua para la iglesia de Andra Mari de Gautegiz-Arteaga (Bizkaia), se adentra en el por muchos denostado repertorio de estilo galante. Las obras seleccionadas pertenecen a dos grupos: la música vasca del periodo clásico y la música prerromántica. Las obras de Ojinaga, Larrañaga, Lombide y Bidaurre proviene del Santuario de Arantzazu en Oñati (Gipuzkoa). Esta música, llena de frescura, sin complejidades armónicas y con claras influencias del estilo italiano, está a medio camino entre Domenico Scarlatti y el Padre Soler. Escuchar esta música si el intérprete solo ofrece técnica llega a resultar aburrido, en este caso recomiendo muy encarecidamente prestarle atención, el personal fraseo del intérprete descubre aspectos que muchas veces pasan desapercibidos.

Como buen vasco Benantzi tienen buen saque en la mesa, en su localidad natal es miembro de una sociedad gastronómica y he podido comprobar su buena mano en los fogones. El pasado verano compartimos unos días de vacaciones y preparó un Marmitako para chuparse los dedos que ya he conseguido dominar y del que os pongo la receta. Buen provecho a todos y todas, ya sabeis, alimentad el espíritu con buena música y el estómago con buenas viandas.

MARMITAKO:

INGREDIENTES (6 PERSONAS, aprox.):
  • ½ Kg. de bonito del norte, ya limpio de espinas, sin piel y troceado.
  • 4 cebollas grandes.
  • 2 Kg de patatas.
  • Un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
  • 5 Pimientos secos.
  • Agua y Sal.
  • En un recipiente poner agua templada y sumergir en la misma los pimientos secos para que vayan reblandeciéndose.
  • Picar bastante finas las cebollas y poner a sofreir a fuego lento en la olla o marmita con un buen chorreón de aceite. La cebolla picada ha de sofreírse durante bastante rato, cuando comienze a pegarse un poco añadir pequeñas cantidades de agua y seguir removiendo. Debe llegar a un punto en que ha tomado un color bastante oscuro, casi desecha. Pero que no se pegue o queme.
  • Mientras se va sofriéndo la cebolla, pelar las patatas y cortarlas del siguiente modo. Aprox 2/3 de las patatas en cascos, y el tercio restante en láminas finas. De este modo parte de la patata se va a deshacer durante la cocción y espesará el caldo.
  • Una vez lista la cebolla, añadir las patatas y cubrir de agua un par de dedos por encima de las mismas. Salar al gusto y poner a hervir a fuego lento, con la olla tapada.
  • Sacar la carne a los pimientos y añadirla a la olla cuando las patatas en cascos ya estén listas, en ese momento remover bien todo y corregir el punto final de sal. Añadir algo de agua si ha mermado demasiado.
  • Por último añadir el bonito y que dé un leve hervor y cortar el fuego. Si el bonito se cuece demasiado se pone bastante “estropajoso” y pierde la gracia. En todo caso, mejor que se termine de hacer durante un rato con el mismo calor del caldo ya cortado el fuego.

jueves, 10 de mayo de 2007

¿Y por qué un blog ahora?

Abierto este espacio, se hace necesaria una justificación del mismo, digo yo. Los blogs se han puesto de moda, y finalmente no he podido resistirme a la tentación de abrir uno. La cuestion es que para charlar con los demás ya están los foros donde habitualmente habito (cibernéticamente, claro) o el mismo msn, donde en ocasiones caliento la cabeza a mis amigos con mi incontinencia verbal en las teclas.

La cuestión es que en sitios como Clasiforo o El Pombo, si bien permiten hablar de cualquier cosa, uno siempre es consciente que se encuentra en "casa ajena", en un espacio común compartido donde siempre causa algo de pudor ponerse a soltar lo que a uno le venga a la cabeza sin unos mínimos de coherencia. Aqui lo mismo me puedo soltar más en este sentido, pero sobre todo, puede resultar entrañable que sea como una tertulia en tu propia casa, donde invitar a los demás a compartir. Ahora que recuerdo, otros hábitats que he frecuentado los tengo bastante abandonados, como el primer foro de música clásica que encontré, Foroclásico, o la lista de correo sobre Mike Oldfield, Taurus IV, donde hace mucho que leo más que escribo, porque el guitarrista-multinstrumentista de Reading no da ya pa mucho más.

Puede ser divertido que por este espacio pasen a saludar o lo que sea algunos de los que he ido conociendo en estos distintos chiringuitos internáuticos y que coincidan. No quiero dejar de pasar la ocasión de dedicárselo a los mismos.

Por Taurus IV: A Octavio, a Nacho, a Santi, a Félix, a Juan Enrique, a Jon... Por citar con quienes más contacto he mantenido.

Por Clasiforo: A Mixolidius, LHOOQ, Mónada Sapiens (que sé le dan mucha tirria los blogs...jaja), a Jaqueline, a Nimrod, a Urko, a Charpentier...

Por El Pombo: A mi paisano Arkab, Orfeo Euclides (también de Clasiforo), Arnau, los organófilos Aarón, Navar, Juan Luis....

A mis compañeros de la Asociación Deportiva Azimut, a ver si alguno quiere pasarse por aquí.
No prometo ser demasiado prolífico por aqui, sólo lo necesario para dar salida a mis ocurrencias. De hecho, ya tengo funcionando un Foroblog en El Pombo, pero más centrado en mi ciudad, Granada. Y la Página del Órgano en Granada que me da trabajo casi contínuo para tenerla al día... Que por cierto, eso me recuerda que yo tenía una página web que lleva siglos sin actualizar. Y lo mismo la dejo así, producto de ese momento en que me dió por hacerla, como un fotograma más.

Lo que si puede ser una buena ocasión es para explicar eso de "Alcazaba" o "Alkazaba", según donde se me pueda leer. Es una historia con bastantes años a las espaldas, más de 20 ya, de cuando yo era radioaficionado pirata en la Banda Ciudadana, y precisamente a falta de un indicativo legal, usaba "Alcazaba". También tiene relación con mi querida Sierra Nevada, y su más impresionante cumbre, así que el nombre de la misma me bautizó en las ondas, y posteriormente, en los torrentes de bits que circulan por la red. Posteriormente, algún problema de registro, me obligó a usar la "k", que fonéticamente da el pego, así que de los dos modos he ido firmando, aunque este blog recupere la grafía original.

Esto me recuerda que también he de dedicarle este blog a "Antonio27", compañero de ondas en mi adolescencia.

Y a quienes hayan cruzado conmigo por el MSN y me han soportado la charleta.

Y a mi familia por la paciencia que tiene conmigo, siempre metido en cincuenta berenjenales.

Y por consiguiente, queda inaugurado este pantano... ¡Oops! Que digo, ¡Blog!

Antonio