miércoles, 19 de noviembre de 2008

Six Feet Under

Para salirme un poco de mi habitual tónica musical-campestre, voy a escribir sobre mi una de mis series de televisión favoritas, no es lo habitual en mí, y no es que trate de ir de snob diciendo que no veo la tele, sino que hay otras pasiones que me absorben más y al final siempre me falta tiempo, y termino por perderme algunas cosas que merecen la pena.

“A dos metros bajo tierra”, título con el que fue emitida en España, es una serie muy singular, más para tratarse de una producción estadounidense, a mi me pillo la emisión en la segunda temporada algo desprevenido y en principio pensaba estar ante una serie británica.

Todo gira alrededor de la vida de una familia que regenta un negocio funerario, los detalles de la trama los podeis consultar en la Wikipendia. Así que no me extenderé sobre eso.

La serie incide especialmente en el modo en que las personas estamos sujetas a los caprichosos vaivenes del destino, y siempre, la muerte como telón de fondo. No por esto estamos ante una narración oscura y morbosa, pero sí bastante inquietante y que es capaz de remover nuestros sentimientos. El cabeza de familia, que fallece en el primer capítulo, aparece de forma constante a lo largo de la serie y se comunica con los suyos, claro está en la imaginación, no desde una proyección sobrenatural. Y acaso digo ¿no hemos hablado alguna vez en nuestro interior con nuestros difuntos, buscando algo de apoyo y orientación ante el caos?

No existe intención moralizante alguna en la serie, y los acontecimientos en muchas situaciones nos inclinarían a la emisión de juicios, pero existe un tratamiento muy equilibrado de los personajes, donde es fácil sentirnos identificados con algunas de sus situaciones y dilemas, y al final, incluso lo que parecen abyectos en alguna ocasión merecen nuestra comprensión.

Todo ello con una factura impecable, de lo mejorcito que yo he visto para televisión, actores muy solventes, diálogos creibles, una fotografía cuidada y música muy interesante.

Como no puedo evitar nunca hablar de música, os dejo el final del último episodio, con música de Sia, y por si acaso tened el pañuelo a mano, pero sin embargo.... Hay esperanza.

jueves, 16 de octubre de 2008

Paréntesis


Ya son tres meses los que llevo sin actualizar el blog. Por circunstancias personales no he tenido ni el tiempo ni el ánimo necesario, afronto un momento de cambios que aún requiere asentar muchas cosas.

No obstante, poco a poco los temas vuelven a rebullir en mi cabeza y espero hacer algún nuevo comentario por aquí. Para empezar, vuelvo a escuchar mucha música, he retomado el contacto con los compañeros de Azimut, nuevas amistades... en fin, construyendo nueva vida también.

No tardaré mucho, lo prometo.

miércoles, 25 de junio de 2008

David Eating estrena "Sombras de Ciudad"

El pasado 19 de junio, en la sala 15 de Kinépolis, tuvo lugar el estreno de "Sombras de Ciudad" el último cortometraje del joven cineasta David Eating. Sobre el mismo podeis leer esta crítica

[por Mercedesrojoynegro]

Antes que nada, felicitar al director y protagonista de la cinta, David Eating, por la magnífica labor realizada sin contar con ningún tipo de ayuda oficial, y por la ilusión con que la ha llevado a cabo.

Capítulo aparte merece la hazaña de casi completar el aforo de una sala de Kinépolis, si tenemos en cuenta la poca difusión que los medios de comunicación dedican a eventos de este tipo.

Corto de tema rabiosamente actual o, más bien, temas, pues el autor aborda más de uno, aunque sólo sea de soslayo, y creo que están muy bien enfocados.

Buena fotografía, con unas tomas cortas sobresalientes ( la taza de café , por ejemplo, plena de connotaciones) ; una hermosa utilización del blanco y negro y bella superposición de imágenes.

Aceptable interpretación, con un notable para la protagonista femenina, Carmen Galdeano, cuyo papel me encantó, así como para el propio David, que destaca en aquellas escenas del desdoblamiento de su personalidad.

De magnífico calificaría la que suscribe el corto si suprimiéramos ese final extraterrestre, de ciencia ficción, que desentona lamentablemente con la calidad del resto de la cinta.

Y reservo una mención especial y honorífica para el autor e intérprete de la música, Juan Trova, y que puso un punto final delicado y bellísimo a la cinta.

Felicidades a todos y a continuar en el esfuerzo.

lunes, 23 de junio de 2008

Despedida de la primavera en el Valdeinfierno

El fin de semana del 21-22 de junio estabamos ansiosos por subir a la Sierra. Por diversas circunstancias al final terminamos Curro y yo haciendo este itinerario que podeis leer completo en la web de Azimut (pinchar en el itinerario): Albergues - Corral del Veleta - Veta Grande - Laguna Larga - Valdeinfierno - Cueva Secreta - Vereda de la Estrella - Güejar Sierra.

Fotografías del reportaje cortesía de Curro. La que encabeza este post muestra la cara este de los Machos.

viernes, 20 de junio de 2008

Ferenc Fricsay: una corta pero intensa vida musical

Se acercan las vacaciones y es un excelente momento para disfrutar de la música, así que voy a detenerme en comentar uno de mis directores de orquesta favoritos, Ferenc Fricsay. Sirva este comentario para que aquellos que lo conocen repasen su discografía, en la que cada nueva escucha proporciona algún descubrimiento; y para aquellos que no supieran sobre él dispongan de una referencia.

Ferenc Fricsay, nacido en Szeged (Hungría) el 31 de julio de 1914, desde muy joven mostró gran talento musical. Ingresó en la Academia de música Franz Liszt de Budapest, en donde tuvo como profesores a Béla Bartók, Zoltán Kodály, Ernst von Dohnányi y Leo Weiner. Debutó a los quince años como director en la Ópera de Szeged y en 1933, reemplazó a su padre al frente de la orquesta militar de la ciudad. Con motivo de la Segunda Guerra Mundial tuvo que huir a Budapest, en donde organizó conciertos en el sótano de la Ópera durante los combates, hasta el año 1944.

Tras la guerra abandona Hungría y se instala en Salzburgo, Austria, donde tuvo la oportunidad de poder reemplazar a Otto Klemperer en la ópera La Mort de Danton de Frank Martin, el año 1947. En Hungría obtendrá la nacionalidad en 1958.

En 1948 debutó en Berlín, dirigiendo la ópera Don Carlos de Verdi. En 1949 inició una relación muy fructifera como primer director musical principal de la Orquesta de la RIAS de Berlín (la orquesta de la rádio del sector americano de Berlín), con la que colaboró estrechamente durante toda su vida, dejando numerosos e interesantes testimonios discográficos en el sello Deutsche Grammophon.

Durante los años cincuenta dividió su tiempo entre Berlín -en donde también dirigió la orquesta de la Deutsche Oper y la Filarmónica de Berlín-, Munich -al frente de la orquesta de la Orquesta de la Ópera Estatal de Baviera- y Viena dirigiendo un ámplio repertorio, destacando su pasíon por las óperas de Mozart y Verdi. En 1954 fue nombrado director musical de la Orquesta Sinfónica de Houston. A partir de 1958 la enfermedad le obligó a disminuir el ritmo de trabajo, por lo que se concentró en su trabajo al frente de la RIAS. En noviembre de 1961, dio su último concierto en Londres con la Orquesta Filarmónica de Londres en el que dirigió la Séptima Sinfonía de Beethoven. Falleció en Basilea, el 20 de febrero de 1963, a la edad de 48 años, a causa del cáncer.

Todas las grabaciones de Fricsay, tanto al frente de la RIAS como de la Filarmónica de Berlín, son de una gran calidad musical y algunas de ellas hitos discográficos. Tal sería el caso de la Novena Sinfonía de Beethoven, en mi opinión la mejor grabada en estéreo y reeditada con un reprocesado muy notable en la serie “Originals” de D.G., una interpretación vibrante a la altura del mito Furtwängler. También en la misma serie y con la Filarmónica de Berlín tendría tal consideración la “Sinfonía del Nuevo Mundo” de Dvorak. Con la RIAS tiene un gran interés el Requiem de Mozart y la Sinfonía “Patética” de Tchaikovsky. En líneas generales, la dirección de Fricsay se caracteriza por un excelente trabajo en las dinámicas orquestales y una moderada incisividad que contrasta con otros directores bastante más “edulcorados” de esa época. Interpretaciones con un alto rango de matices que por desgracia no siempre se pueden apreciar en sus grabaciones monoaurales (recordemos que el sonido monoaural del sello D.G. Nunca ha sido una maravilla, comparado con las tomas de sonido de Decca). En lo referente a los compositores de su entorno geográfico próximo, al citado Dvorak habría que añadir Smetana, Bartok y Kodaly, de los que sus lecturas siempre rebosan el espíritu del folclore propio. Sirva de ejemplo este vídeo de unos ensayos con la RIAS donde podemos apreciarlo, que os aproveche.

jueves, 15 de mayo de 2008

Tubular Bells revisitado

A estas alturas quizás resulte muy repetitivo volver a hablar del Tubular Bells de Mike Oldfield, su ópera prima (1973) y seguramente uno de sus mejores trabajos. Ha sido tal el abuso de vueltas de tuerca sobre lo mismo por parte de Oldfield, que incluso los más fieles seguidores de su carrera tenemos empacho tubular, el asunto daría para escribir un extenso artículo, pero no es el caso ahora (ya llegará). No obstante, hay un buen motivo para ello.

Si nos limitamos a citar transcripciones de corte clásico del Tubular Bells, la primera a tener en cuenta es la realizada para orquesta por el compositor David Bedford, amigo y colaborador de Oldfield. The Orchestral Tubular Bells tuvo su estreno en directo en diciembre de 1974 en Royal Albert Hall de Londres con la Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Bedford y vio la luz como LP en 1975 (grabado en estudio, no en directo). Para mi resultó un intento fallido de trasladar a una sala de conciertos una música que por sus características tiene el encanto de un caos ordenado (más acierto hubo en la transcripción orquestal de Hergest Ridge, tocada en la misma fecha, que sin embargo solo puede escucharse en una grabación pirata que circula).

A Tribute to Mike Oldfield's Tubular Bells es otra versión realizada por el Gino Marinello Synthesizer Section en 1988, emulando electrónicamente las sonoridades originales, algo que a mí no me termina de convencer ya que para mí el Tubular es una obra esencialmente “acústica”. Quede citada por tratarse de otro interesante cover. En 1996 el Duo Sonare (formado por dos músicos alemanes) graba una curiosa y bastante fiel transcripción para guitarras. Y en Aranjuez, el 15 y 16 de noviembre de 2003 tuvo lugar el primer Tubular Project, organizado con motivo del 30 aniversario de la campana, dos conciertos interpretados por la Orquesta de Pulso Y Púa Vicente Alexandre, junto con la colaboración de otros músicos y la asistencia del mismo David Bedford, ya citado por ser el autor de la transcripción orquestal. Allí pude asistir y conocer a bastantes miembros de la comunidad oldfiana internáuta. De aquellos conciertos se editó un Cd privado que los asistentes guardamos con cariño.

En el año 2007 tiene lugar una interpretación en directo con cuatro pianos y un pequeño grupo de bailarines de ballet, arreglada por el pianista y compositor Marcel Bergmann, con motivo del 22nd High Performance Rodeo, en Calgary (Alberta, Canadá). La misma cuenta con el propio Bergmann y su Bergmann Duo, y los pianistas invitados Jeroen Van Veen y Hong Xu en cuatro pianos de cola Steinway, acompañados por cuatro miembros del Alberta Ballet, que ejecutaron una coreografía especialmente creada para la ocasión por el coreógrafo, actor y bailarín de origen nipón Yukichi Hattori.

Es esta última transcripción la que recientemente ha sido grabada y editada por el sello de música clásica Brilliant Classics (todo un crack en reediciones de gran calidad a precios irrisorios). Podeis haceros del Cd en cualquier tienda o gran superficie que distribuya el citado sello. Intervienen en la grabación en esta ocasión el Piano Ensemble formado por Elizabeth and Marcel Bergmann, Jeroen and Sandra van Veen.

Como hasta el momento esta transcripción sólo es de la Part1 (la Part2 está en proyecto) el Cd cubre su minutaje con dos versiones, la original de cuatro pianos y otra para dos pianos y dos sintetizadores. Tras una escucha del mismo he de decir que ha sido una grata sorpresa encontrar que uno puede volver a escuchar esta genial obra y comprobar que aún podía hacerse algo más sobre la misma.

Mi favorita es la versión para cuatro pianos, un arreglo de muy buen gusto y fidelidad a la música original, donde se refleja toda la complejidad de líneas melódicas contenidas, con un adecuado sentido de la expresividad y una evidente complicidad de los intérpretes con la música, moviéndose en ella como si fueran los propios autores.

La versión para dos pianos y dos sintetizadores no desmerece en absoluto, y las partes encomendadas a los sintetizadores buscan reflejar aquellos instrumentos de sonoridad más singular, no obstante, la excesiva estandarización del sonido de los sintes quita brillantez al conjunto, y me quedo con el sonido plenamente acústico de la otra versión.

Seria de desear que esta nueva transcripción encontrase eco en nuestros auditorios, donde podrían ofrecerse nuevas perspectivas con cualquier instrumento de tecla clásico: piano, clave y órgano. Sería de lo más interesante, esperemos que algunos músicos se ofrezcan a ello y enriquezcan esta brillante y nueva faceta del Tubular Bells.

miércoles, 2 de abril de 2008

Historicismo vs Eclecticismo

He aqui uno de los temas calientes que no suele faltar en las discusiones de los foros de música, para ilustrar el mensaje nada mejor que la portada de "Switched on Bach" mostrándonos al Kantor de Leipzig entre sintetizadores, todo un atrevido ejercicio de descontextualización. Según en que círculos manifieste uno que le gusta el Bach de Wendy Carlos (Walther en el momento de aquella grabación), puede ser sometido a un auto de fé.

Ciertamente yo soy bastante ecléctico en mis planteamientos musicales, como me gusta la música electrónica y Bach al mismo tiempo, me divierto escuchando "Switched on Bach" y no me caliento la cabeza con si "es o no es Bach". Cualquiera que conozca el concierto de Brandemburgo nº3 lo reconocerá a primera escucha. Ahora tal vez más desfasado resulta el sonido de esos sintetizadores de 1968, pero lo que es innegable es la maestría con que están manejados.

"Interpretación históricamente documentada" es el quid de la cuestión, y en inglés recibe las siglas HIP (Historical Informed Perfomance); corriente que en los últimos 40 años aproximadamente ha establecido unas nuevas pautas (ya no tan nuevas) sobre como hay que abordar la denominada música antigua (genéricamente toda la conocida hasta el siglo XVIII) aunque ya se va haciendo extensiva a repertorios más recientes. El fenómeno se denomina coloquialmente "historicismo".

Resulta innegable que la música de esas épocas lejanas ha cobrado nuevo brillo al ser "vista" con este prisma. Se trata de que volvamos a escuchar lo más parecida a como fue una música que con el paso del tiempo se ha ido "manoseando" hasta transformarla sensiblemente, merced al gusto de cada época y los hábitos de interpretación. La polifonía renacentista o las obra corales de Buxtehude, Bach, Telemann o Handel se escuchan con mucha más nitidez y claridad con un coro ajustado a la práctica real del momento que con una formación mastodóntica, por poner un caso. Los instrumentos también han sufrido transformaciones con el paso del tiempo, generalmente destinadas a hacerlos más fáciles de manejar y estables en su afinación, sin embargo muchas veces a costa de una pérdida de "color" o timbre. Los "medios" es uno de los pivotes sobre los que gira la corriente historicista, el otro sería el "como", establecer que prácticas interpretativas son las inherentes a un determinado momento. Resulta que muchas cosas no estaban escritas en las partituras, porque en su momento los músicos las tenían muy claras, o estan en unos trazos muy someros que servían de orientación y dejaban el resto a la capacidad improvisatoria del músico. Tal seria el caso del "bajo cifrado" (acompañamiento que se suele desempeñar al clave, órgano u otros instrumentos de tañer como el laúd); también los signos de ornamentación son susceptibles de interpretación, el fraseo, el legato, el rubato... Etc.. En estos momentos se tiene una idea mucho más precisa de como se abordaban todas estas cuestiones, merced a la investigación.

No obstante, con todos estos criterios objetivos en la mano, es posible enfrentarse a interpretaciones históricamente documentadas de la misma obra que no tengan nada que ver unas respecto a otras, ya sea tanto por la destreza de los músicos que tocan (los instrumentos "antiguos" son bastante delicados al respecto y requieren ejecutantes especialmente versados) como por el margen de ¿libertad o duda? existente respecto a la interpretación. Así pues, no nos encontramos ante la "verdad absoluta". Es más, yo creo que en muchos casos el espíritu del momento impregna muchas de estas interpretaciones.

Y digo esto, volviendo a mi "boutade" del Bach con sintetizadores, porque no entiendo que el disfrute de la música tenga que entenderse como un mero ejercicio "arqueológico". Es más, se dá la paradoja que hay interpretaciones con todos los parabienes de la fidelidad histórica y una correcta ejecución que son un tostón al lado de otras tocadas con instrumentos modernos (no me refiero en este caso a sintetizadores u ordenadores, sino a instrumentos que no son tal como los de la época) y con "amaneramientos románticos o decimonónicos".

En cierta ocasión, conversando con el organista de la Catedral de Granada, Juan Alfonso García, y un familiar mío que le insistía en que sería de interés escucharle tocar sus propias obras al órgano, el músico nos dejó un tanto extrañados con esta afirmación : "El fenómeno musical consta de tres componentes: el compositor, el intérprete y el oyente. No me parece que dé buen resultado agrupar los tres en la misma persona". Esta escueta frase podría interpretarse en bastantes sentidos, sin embargo para mí pone especialmente de relieve el carácter "vivo" de la música y que el disfrute de la misma ha de plantearse con la mayor de las libertades, porque para gustos, los colores.

Puestas en práctica bajo mi punto de vista, estas libertades me permiten escuchar en directo (que siempre es mejor que en disco, porque desde luego los discos son un invento de hace cuatro días) la música de Bach o Vivaldi en mi ciudad, donde por ahora no hay formaciones instrumentales especializadas en música antigua, pero sin embargo la Orquesta Ciudad de Granada cumple diligentemente y casi siempre bajo la dirección de algún especialista. ¿Los directores que se venden al mejor postor? ¿o simplemente que se toman la cuestión con bastante naturalidad?. Tampoco esta de más comparar un concierto de Vivaldi en la interpretación de Il Giardino Armonico y luego escuchar a los hoy "demodé" I Musici.

Así pues, el historicismo para mí constituye una opción más, en estos momentos la más válida, para el deleite de las músicas del pasado, pero no por ello la única, y deberíamos plantearnos que los músicos de todas las épocas habrán pasado bajo su propio tamiz otras músicas más pretéritas sin que ello suponga ningún problema. No sea que con un exceso de puritanismo terminemos más "histéricos" que "históricamente bien informados".

viernes, 15 de febrero de 2008

Carl Sagan, un hombre del Renacimiento


De todo lo que escuchamos, vemos o leemos, alguna de estas experiencias nos marcan de por vida, máxime en esos años en que estamos a medio camino entre la infancia y la adolescencia. En los años dorados de la era espacial ¿cuantos niños no habrán soñado con ser astronautas y aventurarse en la exploración del espacio?

Todo esto, a cuento del científico Carl Sagan, que a través de la serie televisiva Cosmos (cuya emisión comenzó en España a principios de los años ochenta, no sabría precisar el año exacto) causó gran impacto en mí. Si ya siendo más niño siempre me fascinó la contemplación del cielo estrellado e incluso causaba cierto respeto (¿que pasaría si todo eso se cayera? me decía yo, sin encontrar ninguna respuesta razonada a mi alrededor) desde aquel instante siempre he sentido gran curiosidad por la astronomía y en general he tenido más apego a las ciencias.

Cosmos nos acercó a muchos a los misterios del espacio y nos hizo amarlo. Documento de enorme carácter pedagógico gracias a la capacidad de Sagan de transmitir su pasión por la ciencia y el conocimiento de una forma comprensible y atractiva; la serie estaba planificada con un perfecto equilibrio entre datos científicos asequibles, abundantes referencias históricas a la investigación de nuestro planeta, de sus fenómenos y todo que nos rodea, una presentación excelente para los medios audiovisuales del momento y una banda sonora donde tenían cabida desde piezas clásicas hasta la música electrónica de Vangelis, de claras referencias cósmicas. A través de la misma Sagan encarnó al hombre del renacimiento, ese de curiosidad insaciable que combate cualquier miedo con el conocimiento, y que para muchos incluso constituye un referente moral a seguir. En cierto sentido, Cosmos es también la historia de la humanidad, de sus virtudes y sus miserias.

La serie, producida por la televisión pública estadounidense, ganó tres premios Emmy y un Peabody y constituyó todo un hito en la historia de la televisión. También sirvio para que muchos conocieramos la música del citado Vangelis, y precisamente me instó a comprar uno de mis primeros discos, "Heaven and Hell", que servía de fondo a los créditos de apertura y cierre de la serie. Hay muchos extractos de este disco y otros de Vangelis como "L’Apocalypse des Animaux", "Albedo 0.39", "Beaubourg", "Spiral", "Ignacio" y "China" a lo largo de los diferentes capítulos.



Breve resumen biográfico de Carl Sagan (ver fuente original):

Nació el 11-9-1934 en Nueva York. Graduado a los 20 años como físico puro, posteriormente doctorado en Astronomía y Astrofísica. Participación en los proyectos o misiones: Mariner 4 (primera sonda a Marte), Apolo 11, Mariner 9, Pionner, Voyager y SETI (búsqueda de inteligencia extraterrestre). Profesor de la Universidad de Harvard, Director del Laboratorio de Ciencias Espaciales en Cornell (Ithaca, Nueva York), Astrofísico en el Observatorio Astrofísico Smithsoniano, Cofundador del CSICOP (Comité para la Investigación Científica de los Hechos Paranormales). Autor o colaborador en los libros "OVNIS: un debate científico", "Los Dragones del Edén" (premio Pulitzer en 1978), "Cosmos" (adaptación de la serie), "Contacto" (llevada al cine), "El mundo y sus demonios" y "Miles de millones" (su testamento vital). Hombre comprometido y crítico con la carrera armamentística, partidario de la protección ecológica, opositor a las pseudo-ciencias y a los fundamentalismos de la clase que fueran. Falleció el 20-12-1996 tras una larga enfermedad.

Siempre en nuestro recuerdo y en el mío en particular cuando contemplo las noches estrelladas desde el cielo limpio de la Sierra.

lunes, 28 de enero de 2008

Primera invernal de Azimut

¡Hola! , con un poco de retraso, por aquello de los revelados a la antigua usanza, os pongo las fotografías de la primera excursión de alta montaña del 2008 del club Azimut, que tuvo lugar el 13 de enero. Un día radiante, con poca nieve ciertamente, que subimos al "Chullo" en la provincia de Almería. Acudimos servidor, Ana, Curro y Fernando, acompañados de Manolo y Ricardo de Jaén. Aqui podeis ver que la cumbre estaba algo pelona, pero buscando la nieve, pues disfrutamos una maravillosa jornada. Pinchad sobre las fotos para verlas más grandes.

Con los crampones ya puestos
En la cima, con el sector granadino de Sierra Nevada de fondo
A nuestros pies, el Marquesado del Zenete
Con Ana y Curro
Mirando hacia la costa granadina
De regreso al Puerto de la Ragua