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lunes, 3 de abril de 2023

Programación, Espectáculo, Público y Crítica ¿Que está sucediendo en las salas de conciertos?

 

Jakub Józef Orlinski, en una imagen promocional

Esta entrada en la bitácora es no es una estricta crítica musical, más aprovecho la oportunidad de comentar un recital para hacer una serie de reflexiones que se desencadenaron en la charla posterior al mismo.

Hace meses que adquirí, por sugerencia de mi hijo, las entradas para el recital que Jakub Józef Orlinski ofrecía en el Teatro de la Maestranza en el marco del Festival de Música Antigua de Sevilla. No conocía yo al contratenor polaco (porque les confieso que yo no soy mucho de contratenores) pero me fiaba del criterio de mi hijo que dicho sea, ya terminó los estudios de Musicología. Acompañaba al cantante la formación Giardino d'Amore (en formato reducido) dirigidos por el violinista Stefan Plewniak. El programa, una selección de arias de Haendel y Vivaldi combinadas con conciertos del compositor veneciano.

El comienzo del concierto ya me puso un poco en alerta, la Sinfonía de L'Olimpiade de Vivaldi ya mostró los modos de hacer de la orquesta con un ímpetu bastante presente rayando la brusquedad. Y como es costumbre en el escenario sevillano, los primeros aplausos ya vinieron en tropel al finalizar la misma, en lo que habría de convertirse en la tónica de la velada, además de un sinfín de toses.

Tras esta introducción, retornó la formación a su tarea para introducir la primera aria de Haendel, A dispetto d’un volto ingrato (Tamerlano), y he aquí que Orlinski hizo presencia y se volvieron a desencadenar los aplausos mientras sonaba la música, así que ya me empecé a concienciar que ibamos a tener un recital de esos con mucho 'entusiasmo' por parte del incontenible público sevillano. Sí, lo siento, aqui tienen ustedes a un genuino malafollá granaíno.

Si la orquesta me había puesto en alerta al comienzo de la velada, he de decir que Orlinski me cautivó desde el primer momento en su quehacer vocal, y que el criterio de mi hijo había sido un acierto. Un dominio absoluto de su instrumento y bueno, bastante teatralidad en el escenario que bien es cierto acorde a las obras escogidas.

El contratenor Polaco iría apareciendo y desapareciendo de escena a lo largo del recital, así que a continuación Giardino d'Amore continuó el programa con dos movimientos del Concierto para violín, cuerda y continuo en mi menor RV 273, si bien en programa constaba que iba a ser un movimiento sólo para luego interpretarse el segundo tras otra aria. Y en ese momento, en la transición entre el Allegro y el Largo, mientras uno de los músicos se acercaba al atril para pasar hoja, volvieron -cómo no- los aplausos de los incontenibles.

El lector ya estará intuyendo que no lo pasé bien en el concierto, porque es más, durante ese Largo las toses que en otros momentos de mayor volumen sonoro estaban escondidas, volvieron a aparecer como champiñones nacientes a lo ancho y largo del Maestranza.

Y aprovecho aquí para una pausa del transcurrir de la velada. Hablemos de Programación: montar un programa con una selección de arias y entre medias trocitos de conciertos, que ni uno íntegro oigan. Un modo de deconstruir-construir, o mejor dicho, un producto orientado a un consumo bastante fácil ofrecido en envasado de supermercado, porque eso resultó al final el recital de esa noche.

En el resto de la primera parte Orlinski ofreció dos arias más de Haendel: Torna sol per un momento (Tolomeo, re d’Egitto) y Furibondo spira il vento (Partenope). Ambas impecables en la parte vocal y bastante aceptables en la orquestal. Giardino d'Amore ofreció otro movimiento suelto de un concierto vivaldiano y bueno, hasta esta primera parte yo estaba un poco esperando la orquesta encontrase 'su punto' pero aún no lo encontraba, los veía más a darse lucimiento en los tempos rápidos y con poco empaste en general.

En la pausa, encontré a mi amigo Fernándo López y junto con mi hijo intercambiamos algunas impresiones. A Fernando ya intuía yo que la orquesta no le había gustado nada, pero yo en ese momento estaba bastante más cabreado por la actitud del público, que oscilaba entre los aplausos incontenidos y el goteo de toses contínuo. Fernando quería fusilar a la orquesta y yo al público, pero ya salió un tema a la palestra: Espectáculo. De eso iba a ir la velada, de quien se lucía más y el producto envasado estaba pensado para eso.

Por lo general, las formaciones orquestales van mejorando conforme avanza el programa, y yo esperaba algo semejante esa noche. La segunda parte se inició con dos movimientos del Concierto para violín en re mayor RV 208 Il Grosso Mogul, pero no, lo que ocurrió es que Giardino d'Amore insistió en sus brusquedades y exhibicionismos (incluso desafinaciones), y en el Recitativo del concierto faltó sensualidad. Retornó Orlinski con Stille amare (Tolomeo, re d’Egitto) y nos dió un respiro aunque el polaco cada vez se mostraba más teatral.

Seguimos con otra 'pildora' de Vivaldi, el Concierto para violín en re mayor RV 222 del que se interpretó su Ciaccona. Aquí Stefan Plewniak enmendó un tanto las formas, y en algunos momentos extrajo un sonido bello de su instrumento, pero también con muchos elementos ad libitum y un innegable afán de exhibicionismo. Pareciese que el director y violinista no desease que el contratenor le restase una pizca de protagonismo.

Orlinski prosiguió con el compositor veneciano y su aria Sento in seno (Il Giustino), donde cantante y orquesta terminaron tumbados en el suelo al son del pizzicato de las cuerdas (menudo descanso, oigan...). Otro fragmento de concierto vivaldiano ya en plan desenfreno total... (y más falta de empaste, y más desafinaciones) y bueno, aplausos ya a nivel paroxismo total en cada pausa. Final apoteósico, palmas, oles...

Hablemos pues del público. Del público sevillano, que a estas alturas lo siento: insufrible. Y del público en general: vamos a darle música antigua en plan heavy metal que eso los pone, y cuanto más efecticismo mejor. Yo hay momentos en que lo confieso, me siento extraterrestre. Hasta mi hijo me miraba 'ojiplático'.

Terminó la velada como les digo, con una sucesión de bises (que bien podrían haber formado parte del programa, que de primeras resultaba un tanto escuálido respecto de la entrega del contratenor), aplausos, vítores, palabras y agradecimientos de Orlinski, etc, etc, etc...

En la cena, nos reunimos los asistentes y comentamos bastantes de estas cosas. Yo en general contento porque intentaba ver lo positivo, haber conocido y disfrutado de Orlinski, teníamos a Fernando ya echando chispas, mi hijo nos escuchaba y aportaba su opinión. Y hablamos/hablaremos de la Crítica, que pasa con la misma. En general la crítica en la prensa (y no digamos ya en los medios especializados que dependen de la publicidad de las discográficas) es autocomplaciente provocando vergüenza en algunos momentos. Mi hijo comentaba que en sus estudios de musicología el tema ya había sido tratado, y nos traía al caso como en el pasado no se andaban con chiquitas y si la cosa no era del agrado, ponían bien a caldo. 

Ni se trata de despellejar, pero tampoco de el nivel de peloteo que en la mayoría de las ocasiones nos tenemos que tragar y en lenguaje inflado y ampuloso. El problema es el antes también comentado, el público está por que le den dosis de dinámicas exageradas, tempos trepidantes y cuerdas friccionadas al borde de la rotura.

Les  dejo con dos ejemplos de crítica de este programa, uno desarrollado en el Palau de la Música y otro en del Teatro de la Maestranza, y obtengan sus conclusiones sobre lo que veniamos diciendo: Programación, Espectáculo, Público y Crítica ¿Pero qué COÑO está sucediendo en las salas de conciertos?

lunes, 26 de diciembre de 2022

XXVI Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza

 

Todas las imágenes y fotografías (Jesús Delgado) son del FeMAUB

Un año más y con notorio retraso, os traigo mi crónica personal del Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, una cita musical a la que procuro no faltar. En esta ocasión la temática viene con el calificativo Crossover, cruces en la música antigua, digamos que buscando un mestizaje que en algunos de los conciertos ciertamente me desconcertó... En la semana de puente hemos tenido menos conciertos que en ediciones anteriores (las dos últimas fueron excepcionales en ese sentido), no tengo muy claro si ello se debe a una redistribución de la programación o a cuestiones presupuestarias. Paso pues a detallar la parte de festival que pude disfrutar, ya que disponía del 4 al 7 de diciembre solamente para acudir.

Domingo 4 de diciembre

La Iglesia de la Santa Trinida (Úbeda) acogió a las 12 horas al conjunto vocal Cantaderas, formado por cuatro mujeres que además poseen una vertiente de investigación fundamental para los objetivos del mismo, recopilando músicas que se han transmitido por tradición oral a lo largo de los siglos. El programa ofrecido tuvo como eje la Semana Santa, ofreciendo en cuatro partes (Hic est filius - Haec est mater - Vía Crucis - Pascua y Domingo de Resurrección) un magnífico recital obras que abarcaron desde lo estrictamente sacro hasta los cancioneros relacionados con el tiempo litúrgico, pasando incluso por una saeta. Empezaré comentando que ha sido la primera vez que asisto a un recital del Festival en la Iglesia de la Santa Trinidad -y otros asistentes me confirmaron que aún asistiendo muchos años al mismo, era su primera cita en este recinto- con una muy grata impresión tanto en por el valor arquitectónico del lugar como por sus idóneas características acústicas para acoger la propuesta musical en cuestión. Cantaderas ofreció una propuesta interesante y bien estructurada con un magnífico desempeño vocal y captando ampliamente la atención del público, al que se le pidió colaboración para emular el cataclismo tras la muerte de Cristo, repartiendo algunos instrumentos para aportar ruido y caos a ese momento. Ni que decir tiene que salí encantado de la experiencia y con un CD en mano que pude adquierir al finalizar el concierto.

Cantaderas

Llegué a tiempo a Baeza para sumarme al habitual pasacalles de Syntagma Musicum, que comenzó a las 17:30 en el Templete de Música. En esta ocasión el paseo fue breve y tras una parada en el patio del IES Santísima Trinidad, finalizó en El Paraninfo de la Antigua Universidad. Las músicas de Michael Praetorius, Thoinot Arbeau, Tielman Susato y John Playford acompañaron el paseo y los apuntes histórico-artísticos del cronista Luis Chinarro Chamorro. Bastantes obras ya nos sonaban de ediciones anteriores, pero además hubo un simpático guiño a los Beatles acorde al Crossover de esta edición, con una versión propia del clásico Eleanor Rigby, cuya melodía tiene una gran similitud con una tonada antigua cuyo origen no conseguí retener en mi memoria (pero a saber si fue una broma de Javier Gordillo). Un año más, entretuvieron y deleitaron al público. Que no falten en el Festival.

Sigmanta Musicum

La última cita del día fue en el Auditorio de las Ruinas de San Francisco (Baeza) a las 20:30 con otra propuesta netamente vocal, el conjunto británico I Fagiolini y el programa Leonardo: La Música de lo Invisible. Una atrevida y original propuesta estructurada en torno a la vida y obra de Leonardo da Vinci (proyección pictorica incluida). Con un afilado sentido del humor y mucha didáctica (algo que yo echo de menos en los ciclos de música) su director Robert Holligwort nos fue conduciendo por un viaje visual y musical donde tuvieron cabida Claudio Monteverdi, Johann Sebastian Bach (con una transcripción vocal alucinante del Contrapunto 1 del Arte de la Fuga), Tomás Luis de Victoria, Josquin des Prez, Clement Janequin y Orlazlo Vecchi, pero también con obras de otros compositores de nuestros tiempos como Herbert Howells, Jean Yves Daniel-Lesur y Adrian Williams que precisamente cerró el recital con el título de la propuesta musical Shaping the Invisible. He de decir que en este caso función el Crossover y había una clara entidad temática en todo el repertorio abordado, con un excelente nivel interpretativo e incluso en el carácter escénico que algunas obras requirieron. Una hora de música y arte que no dejó a nadie indiferente (para bien).

I Fagiolini

Lunes 5 de diciembre

En la Iglesia de San Andrés (Baeza) tuvo lugar la habitual cita con el órgano a las 12:00h de la mano del organista francés Thomas Ospital, a quien he tenido el gusto de escuchar y grabar hace unos años en la Academia Internacional de Órgano de Granada. En un recital estructurado en dos partes diferenciadas: la música ibérica y la de Johann Sebastian Bach, Thomas ofreció una técnica impecable y un acertado criterio en la registración. No obstante, no terminé de sintonizar con su visión de los autores españoles, especialmente en el Tiento de Correa de Arauxo, con detalles de fraseo y ornamentación que me resultaron extraños. Otros compositores abordados en ese primer segmento fueron A. Correa Braga, J. Cabanilles y P. Bruna. Lo mejor creo que fue el Pasacalles de Cabanilles. La segunda parte me gustó bastante más, con algunos de los contrapuntos de El Arte de la Fuga intercalados con improvisaciones propias, que inicialmente partieron de esos motivos de la obra bachiana para en cada uno de ellos ir alcanzando un vuelo propio e independiente. Ya conocía la vertiente improvisatoria de este organista y mis espectativas no quedaron insatisfechas. Cerró el recital el Concierto en Fa Mayor BWV 978 y el público tuvo una excelente acogida a la propuesta. Respecto al lugar escogido, insisto como en otras ocasiones: hay más órganos en Úbeda y Baeza, correspondería hacerlos sonar. Al final de esta crónica abordaré un lamentable episodio del Festival en relación al órgano.

Thomas Ospital

Cerraron la jornada Delirivm Música y La Floreta, en el Auditorio del Hospital de Santiago (Úbeda) a las 20:30h en una acertadísima propuesta de unión de música y danza encargo de Patrimonio Nacional. Disfrutamos las danzas de la corte de Felipe V, abarcando un amplio espectro de la música del ámbito europeo de los siglos XVII y XVIII: Marais, Martín y Coll, Merula, Falconieri, Destouches, Campra, Purcell, Groscort y Nebra. Ya solo por tan extenso recorrido mereció la pena, amén de unas interpretaciones excelentes y equilibradas, plenas de chispa y exentas de fuegos de artificio vacuos. También hubo espacio para lo estrictamente musical (aspecto que agradecí, porque me sucede que la coreografía me distrae un tanto de una escucha exahustiva), donde resaltaron notablemente dos Sonatas en Trío, una de Jacques-Martin Hoterreterre y la otra de Elisabeth Jacquet de la Guerre. De los intérpretes a destacar Ramiro Morales en la guitarra barroca (la apertura de la Ciaconna de Francesco Corbetta) y el director de la formación, Juan Portilla, en la flauta (en la ya mencionada Sonata de Hoterreterre).

Y en esta ocasión tenemos vídeo para rememorar tan bella jornada musical. No se lo pierdan.

Martes 6 de diciembre

La jornada comenzó con un dúo de formaciones que ya son un valor seguro del Festival y nunca defraudan. En la Iglesia de San Pablo (Úbeda) a las 12:00 h con Capella Prolatioum y el Ensemble La Danserye. Sin que sirva de precedente, les voy a pegar directamente el programa publicado en la web del Festival:

El presente programa de concierto pretende recrear la sonoridad de una capilla musical con música que formó parte de una institución en un momento concreto. Se toman como base del concierto los números del ordinario de una de las misas más emblemáticas del Missarum liber primus de Cristóbal de Morales: la misa Mille Regretz, a seis voces, misa parodia de la chanson homónima atribuida al gran Josquin. La conexión de esta misa con la capilla del Salvador también viene por parte de la fama de la propia chanson y del gusto del Emperador Carlos V por ella. Luis de Narváez, vihuelista y músico de Francisco de los Cobos, secretario del Emperador y patrocinador de la Sacra Capilla del Salvador como panteón anexo a su palacio, realiza una versión para vihuela de esta chanson publicada en su colección Los seys libros del Delphin de musica de cifra para tañer vihuela (Valladolid, 1538), denominándola “La canción del Emperador”. Completan el programa sendos motetes de Andreas de Silva y Nicolás Gombert; y para el inicio, unos versos para ministriles de Gil de Ávila, maestro del que se sabe muy poco, pero al que se le relaciona con su actividad en la propia ciudad de Úbeda.

No sé que podría yo aportar en relación a este magnífico recital, siempre salgo en volandas cuando escucho a la Capella y el Ensemble, que forman una dupla perfecta para esta música. Espiritualidad, sobriedad, música que inmediatamente me traspone. Unos profesionales como la compa de un pino con una trayectoria de labor investigadora e interpretación rigurosa. A título de curiosidad, me llamó mucho la atención un instrumento de viento de considerables dimensiones que resultó ser una flauta de 16 pies (evidentemente lo pregunté a los músicos). Y como tenemos también vídeo pues no hay más que decir.


Musicalmente el fin de jornada fue una vuelta de calcetín para mí, ahora me entenderán. En el Auditorio de las Ruinas de San Francisco (Baeza) a las 20:30 tuvimos la cita con el Ensemble la Chimera, formación argentina dirigida por Margheritta Pupulin y el programa Tiempo Antico: Música de Emigrantes , idea que nace en torno al tenor Enrico Caruso y como homenaje a los emigrantes. Se estructuró en tres partes claramente diferenciadas: Mediterráneo, La Traversata y Buenos Aires. La primera se abrió con una obra del s. XX de Raffaele Viviani para continuar en una línea de obras italianas del s.XVII., en la segunda parte de los cantos sicilianos dimos un salto en el tiempo al s.XX (Rigano, Caruso, Piazzola) que se continuó en la tercera parte con un claro predominio del tango. No niego el buen hacer como músicos de la formación, ni las cualidades vocales y expresivas de Pino de Vittorio (para mí bastante histriónico), Maximiliano Baños y Deborah Troila, pero que quieren que les diga, a mí esto me dejó bastante frío. Tomando como excusa/vehículo la migración italiana y con algunos apuntes antiguos, nos plantaron un programa que no creo sea para un festival como el que nos ocupa. Ni niego el valor del tango, pero no es mi género ni lo aquí se trata musicalmente. Al público le encantó (tocar tocan bien oigan, y los tangos con instrumentos 'de época' no quedan nada mal), no es la primera vez que no entiendo que sucede a mi alrededor. ¿Música Antigua? no llevo bien me den gato por liebre.

La Chimera

Miércoles 7 de diciembre

Mi último día de Festival comenzó en el Teatro Montemar (Baeza) a las 12:30. El Ensemble Ditirambo nos presentó su proyecto (que es además un CD que presentaron en el Festival) Recetario Novohispano: El Mole. Una propuesta mixta y arriesgada que en principio me suscitó reservas habida cuenta de la mala experiencia de la noche anterior. Pero no, esto era otra idea hábilmente tejida: el resultado del choque de culturas en México con motivo de la colonización española. Mole precisamente significa mezcla y es lo que se fue mostrando a lo largo de la hora extensa que duró el recital, que se era presentado por la narradora Daniela Salazar como si de una carta culinaria se tratase, con mucho sentido del humor. Textos, canciones y danzas indígenas, obras orientadas al culto pero impregnadas del carácter local, y entre medias de todo eso fandangos, peteneras y jácaras. Destacaron las obras de Gaspar Fernández, Francisco López Capillas y Sor Juana Inés de la Cruz. Hubo muchas músicas diferentes y en algún momento antagónicas (no sólo la mezcla contaba, también el contraste cultural) pero todas ellas acordes al momento histórico que se reflejaba, y tocadas con buena solvencia. Yo salí con una sonrisa y habiendo disfrutado. La versión del programa que nos ofrecieron fue con plantilla reducida de la formación, en el CD lo pueden disfrutar con la misma completa y está disponible en el sello Lindoro.

Ensemble Ditirambo

Para finalizar mi asistencia, no podía darse mejor lugar que la Sacra Capilla del Salvador (Úbeda) donde a las 20:30 teníamos cita con el conjunto vocal Stile Antico. La formación británica nos ofreció un maravilloso programa con dos protagonistas: William Byrd y Sebastián de Vivanco, ambos tan separados geográficamente como unidos por la excelencia y espiritualidad de su música. Con una impecable técnica vocal desgranaron sus obras agrupándolas en estos conceptos: Música Devocional Mariana, Cantar de los Cantaras y Música Devocional Doméstica, Música para  Pentecostés, Música para Monarcas y Santos y Exequias y Aflicción. No puedo extenderme mucho más, porque cuando hay perfección sobra la palabrería. Y cuando uno levita con la música no se puede pedir más. Por ahora no tenemos vídeo del recital, pero les dejo precisamente uno del villancico Es ist ein Ros entsprungen que nos regalaron como propina.

Stile Antico

 

Apéndice 1: El lamentable caso del Órgano Virtual:

Como es costumbre, de forma paralela al Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, tiene lugar el Festival de Música Antigua Andrés del Vandelvira, que ofrece una extensa programación repartida por la provincia de Jaén, en los monumentos obra del arquitecto. Es una programación extensa e igualmente importante que merece la pena atender pero que a mí por calendario y distancia no me da ocasión de disfrutar (sólo a algunos sueltos pude ir alguna vez). Y bueno, la cuestión es que para dicha programación nos colocan esto que tuvo lugar en Santiago de la Espada el 24 de septiembre y en Castellar el 25 de septiembre: Clarines de Batalla (Monográfico de Martín y Coll). Hasta ahí muy bien, atendamos a la formación: 

Vicente Alcaide: Trompeta Histórica
Álvaro Garrido: Percusión
Abraham Martínez: Órgano Virtual

Es cierto que no existen órganos en la mayoría de esos monumentos, y ya saben los lectores que en más de una ocasión pongo el dedo en la llaga que durante el Festival se programen conciertos de órgano sólo en la Iglesia de San Andrés de Baeza, cuando en la localidad hay otro órgano en buen estado de uso además de en Úbeda, pero ¿recurrir a un programa informático basado en samples de sonido? Porque señor@s, eso de órgano virtual es un timo, es una consola midi conectada al software Hauptwerk, que si  bien para muchos estudiantes es un recurso accesible para el estudio, no es de recibo en un Festival de categoría. Para ofrecer este programa un órgano positivo/portativo habría cumplido sobradamente el propósito ¿qué necesidad hay de meter un dispositivo electrónico/informático de por medio?. Más cuando se por fuentes fiables que el organista que ofreció este desatino posee un positivo.

Por si fuese poco, en el Facebook del FeMAUB se borró una publicación donde un servidor y un organista profesional criticamos esta decisión (con un lenguaje respetuoso que no merecía censura alguna). En esa publicación se anunciaba el susodicho concierto y de paso se daba pábulo a esa 'novedad' del órgano virtual. Parece que se han olvidado muy pronto los ríos de tinta que provocó la adquisición allá por el año 2006 de un órgano de tubos digitales de la firma Allen por parte del Cabildo de la Catedral de Valladolid, ocasión en que la misma organista Montserrat Torrent se manifestó poniendo en relieve el error de este tipo de iniciativas. Y acaso ¿las redes sociales no están nada más que para la alabanza?, no me parece serio.

Y también sé, que al FeMAUB le llegaron propuestas de organistas que ofrecían un órgano positivo para hacer un recital de estas características, y sin embargo cayeron en saco roto. El organista virtual ciertamente sabe venderse muy bien.

Les dejo la constancia de la pamplina virtual en forma de vídeo publicado por el Festival:


Apéndice 2: Podría haber estado mejor

Si bien el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza sigue siendo uno de los más importantes en nuestro territorio, creo que habría que cuidar esa trayectoria y no dar cabida a una cierta autocomplacencia. Digo esto porque alguna de las propuestas que he visto en los últimos años caen en eso. Hay repertorio en investigación, muchas cosas que ofrecer y en este país sigue habiendo bastante ignorancia en relación a la música antigua, hay que luchar por su difusión siguiendo criterios rigurosos, y no confundir a la audiencia con cosas como las que he descrito justo en las líneas que preceden o lo del tango por liebre. Respecto a esta edición en cuestión, he echado en falta más peso en lo instrumental: hemos tenido magníficas, excelentes propuestas en la música vocal/coral, pero ninguna gran formación instrumental del ámbito europeo. Creo que habría que hacer incapié en eso. No obstante, sigo felicitando al Festival por su labor y encomio y espero que no nos falte nunca, pero no bajen la guardia por favor...


jueves, 30 de diciembre de 2021

XXV Festival de Música Antigua de Ubeda y Baeza (II)

Syntagma Musicum, fotografía FeMAUB

Continúo con esta breve crónica de mi paso por el Festival.

6 de diciembre de 2021
Pasacalles por el centro histórico de  Baeza
Syntagma Musicum
Javier Gordillo, director musical
José Luis Chicharro Chamorro, cronista oficial de Baeza

Tras unos años de ausencia ha vuelto la música a las calles por el Festival, de la mano de Syntagma Musicum escuchamos a Michael Praetorius, Thoinot Arbeau, Tielman Susato y John Playford. El pasacalles se completó con una visita guiada a diversos enclaves de Baeza que fueron puestos en contexto histórico por José Luis Chicharro. Desde la Plaza del Pópulo partimos con paradas en la fachada del Ayuntamiento, el patio de la Iglesia Parroquial del Salvador, para terminar en la Casa Palaciega de la Calle Platería 18.

En las distintas paradas además de correspondiente exposición histórica, la danza acompañó a la música bajo las formas de Volte, Bourrée, Pavana, Round... en consonancia con la época renacentista que encuadra el conjunto monumental. Siempre es bueno sacar el Festival a la calle, espero vuelva a ser costumbre. Al día siguiente esta experiencia se repetiría en la ciudad de Úbeda.

6 de diciembre 2021
Iglesia de Santa María del Alcázar y San Andrés,  Baeza
Monica Melcova

Justo tras el pasacalles matutino teníamos el único recital de órgano que se ofreció en esta edición del Festival. La organista eslovaca Monica Melcova ofreció un recorrido por la música organística europea de los siglos XVI y XVII con obras de Trabacci, Frescobaldi, Byrd, Correa de Arauxo y Cabanilles. Cabe destacar además de sus interpretaciones llenas de chispa y un fraseo impecable, el modo en que la organista exploró y aprovechó las posibilidades tímbricas de este notable instrumento, haciendo notar su absoluto dominio de la registración (labor en la que fué asistida por Juan María Pedrero, profesor de órgano en el Conservatorio Angel Barrios de Granada). Hacía mucho tiempo que no escuchaba yo sonar tan bien el órgano de esta iglesia, tan redondo y equilibrado.

A continuación de la Batalla de Byrd, Monica Melcova nos regaló una de sus improvisaciones, construida en un crescendo progresivo mediante la registración que ella misma fue realizando. Prescindió de la generosa lengüetería en esta ocasión, lo que me resultó una decisión acertada tras la profusión de la misma inherente a la obra anteriormente interpretada. También como propina tras concluir su recital, ofreció otra improvisación basada en una melodía infantil eslovaca. No en vano es profesora de improvisación musical en el 'Musikene' de San Sebastián. Si no pudieron estar, no se pierdan el vídeo. Me resulta difícil destacar que obra fue más notable, pero por mi pasion por Correa apuntaré el Tiento de dos tiples.

6 de diciembre 2021
Auditorio del Hospital de Santiago, Úbeda
Orquesta Andalusí del Mediterráneo

Poetas andalusíes: nubas y melodías de Al-Andalus fue el programa con el que la formación dirigida por Aziz Samsaoui nos trasladó al pasado de nuestra tierra. Para mi es un acierto que el Festival amplíe sus horizontes más allá de las forma de la música occidental y ofrecernos una estética distinta. El Hospital de Santiago no se llenó, cierto, pero los que asistimos al encuentro tuvimos una buena acogida a la propuesta. La orquesta acompañó a Hamid Ajbar como voz principal en el canto de los textos de marcado carácter poético, la traducción de algunos de sus títulos: Oh, que bella tarde con la belleza - El mensajero del amor - El ruiseñor en la primavera - Los enamorados. También hubo palabras de Aziz Samsaoui respecto a la situación de incertidumbre vivida con el Covid y un mensaje de esperanza por parte de los integrantes del conjunto. Sinceramente fue entrañable. Sin ser un experto en estas músicas,  creo que la interpretación estuvo en unos parámetros de alta calidad y me llamó la atención la distinta técnica de instrumentos de cuerda e incluso las pautas de afinación cuando se requería. En las propinas hubo una simpática evocación de 'La Tarara'. Aquí tienen el vídeo.

6 de diciembre 2021
Sacra Capilla del Salvador, Úbeda
Officium Ensemble

El maestro de capilla Sebastián de Vivanco y una selección de sus motetes y fragmentos de misas como eje central de programa coral de la formación portuguesa dirigida por Pedro Texeira, que lo completó con otros compositores lusos: Estêvao Lopez Morago, Filipe de Magalhaes y Manuel Cardoso. Estreno riguroso para esta edición del Festival.

Belleza y misticismo en un recital polifónico con unas voces impecables en todos los aspectos: afinación, dicción,  expresividad y dirección. Cerraron el mismo con el motete O Sacrum Convivium de Tomás Luis de Victoria y salí de allí con el alma en volandas literalmente. En estas ocasiones reflexiono que menos es más, y la simplicidad de un conjunto coral le llena a uno.

Ese martes 6 de diciembre fue redondo musicalmente, de principio a fin.

7 de diciembre 2021
Paraninfo de la Antigua Universidad, Baeza
Forma Antiqva

La formación que lidera Aarón Zapico presentaba un programa que prometía bajo el título 'Farándula Castiza' que buscaba retratar el Madrid de mediados del  s.XVIII, con obras de José de Nebra Blasco, Bernardo Álvarez Acero, José Castel, Nicola Conforto, Vicente Basset, Luigi Boccherini, Giovanni Battista Mele y Santiago de Murcia. En las notas de programa consta 'Música huérfana de palabras pero amplia de emociones transparentes y afectos directos'.

No puedo suscribir el entusiasmo que este concierto produjo en el público, y he de decir que me resultó hasta desagradable la forma de acometer esta música. Desde primer momento quedó claro que el recurso de llevar las dinámicas al absoluto extremo iba a ser la tónica del concierto. Ataques bruscos de de cuerda alternados con momentos de pianísimo, ritmos frenéticos. En los movimientos que podrían haber ofrecido algo de expresividad, no se hizo presente. Yo más que de emociones y afectos hablaría de efecticismo (y sí, es muy habitual meterse al público en el bolsillo con estas tácticas, y vende).

El programa estaba estructurado en distintas secciones: Obertura, Primera jornada, Segunda Jornada, Tercera Jornada y Final. Pues bien, tras la obertura y la presentación de Zapico del concierto, se nos invitó a aplaudir al gusto y yo no ví en ningún momento el trazado del programa, es más, perdí el hilo de por donde íbamos (y no fuí el único, pregunté a algún acompañante que no es precisamente neófito en esto de la música antigua). Si lo que buscaban era reflejar ese 'reino convulso' al que también hacía referencia el programa, lo hicieron por el lado más amarillento. No encontré atisbo de expresividad o sensibilidad, me sonó vulgar. E insisto, el programa tenía mucho interés. No hubo transmisión ni registro.

Forma Antiqva. Fotografía FeMAUB

7 de diciembre 2021
Auditorio de San Francisco, Baeza
La Grande Chapelle

El conjunto vocal que dirige Albert Recasens ofreció un programa de estreno en coproducción con el Centro Nacional de Difusión Musical, compuesto por canciones y madrigales de Francisco Guerrero. Estructurado en tres secciones: Amor es voluntad dulce y sabrosa - Por ásperos caminos - Vana Esperanza, Recasens nos invitó a un recital sin aplausos hasta el final y que el silencio entre las obras fuese también protagonista. Y bien, tras el 'shock' de primera hora de la tarde el sentimiento y la belleza se hicieron presentes a través de este recorrido basado en la poesía renacentista. Todo un acierto de programa. Voces, afinación, dicción y discurso fue todo una amalgama de perfección. 

En este recital se puso de manifiesto un inconveniente del Auditorio de San Francisco, el deficiente aislamiento de los ruidos exteriores de tráfico. Esto es un tema que excede de las competencias del Festival desde luego, pero una reforma como la que se efectuó en el Hospital de Santiago de Úbeda sería muy de agradecer aquí.

Sería muy grato que se publicase el registro que se efectuó de la velada, una de las mejores de esta XXV Edición.

La Grande Chapelle. Fotografía FeMAUB

7 de diciembre 2021
Catedral de Baeza
José Hernández Pastor

Medianoche mística en la Catedral de Baeza, a media luz tuvo lugar este recital basado en cantos gregorianos a capella. La voz del contratenor se fue desplazando por el templo y amplios silencios transcurrieron entre las distintas piezas interpretadas haciendo honor al título del programa 'En alas del espíritu - Concierto para voz y silencio'. No sé si podríamos catalogar como perfomance este evento, que no dejó indiferentes a los asistentes que no fuimos excesivamente numerosos. Podríamos hablar de la voz como vehículo a un objetivo de meditación más que entrar a una valoración del sentido de las piezas escogidas. La belleza y cualidades de la voz de Hernández Pastor sirvieron al mismo, y la noche de niebla espesa acompañó.

José Hernández Pastor. Fotografía FeMAUB


martes, 14 de diciembre de 2021

XXV Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza (I)

Tras el año de ausencia ha sido un gozo poder asistir de nuevo a mi cita con el FeMAUB, con el aliciente adicional de la efeméride por su vigesimoquinta edición. Si bien es cierto que a través de las emisiones por el canal de Youtube pude disfrutar muchos de los conciertos de la pasada edición, no es comparable a disfrutar del momento en su entorno y los enclaves tan maravillosos que ofrecen ambas ciudades.

25 años de un Festival ya con solera que ofrece programación de excelente nivel y novedosa en muchas ocasiones, sobreviviendo a los numerosos recortes que sufre el mundo de la cultura en general. Hay que felicitar a su director Javier Marín por esta dura labor, que recientemente ha sido reconocida por la Academia de Bellas Artes de Granada, institución de la que recibió la Medalla al Mérito en fechas recientes.

Así pues, de modo resumido, aquí van mis impresiones musicales de los conciertos a los que he asistido (los que corresponden al ciclo paralelo de Música en los Palacios de Vandelvira se me escapan). Una edición con un peso destacado para los intérpretes y conjuntos nacionales. Lo divido en dos partes y os pongo además los vídeos del Canal de Youtube del Festival, pero es posible que con el tiempo alguno de esos enlaces deje de funcionar. Como siempre, mis opiniones pueden discrepar de las percepciones de otros asistentes.

Concierto Inaugural
13 de octubre 2021
Auditorio del Hospital de Santiago, Úbeda
Orquesta Barroca de Sevilla

La agrupación hispalense es muy apreciada en el Festival y participa en el mismo desde sus inicios. En esta ocasión acudieron con un programa monográfico dedicado a Bach que comprendió tres conciertos de los 'Brandeburgo' y una de las Suites Orquestales. Concierto de gran nivel en el que me gustaron más las interpretaciones de los conciertos que la suite. Escogieron nos números 3, 4 y 5 para esta ocasión y fueron versiones muy equilibradas y sin excesos en cuanto a uso de dinámicas o tempos exagerados. El concierto Nº3 tocado con un brío y un fraseo chispeante, los contrastes dinámicos muy cuidados, una interpretación deliciosa. 

Con la Suite Nº2 que se interpretó a continuación no quedé tan contento. En este caso la formación optó por una interpretación demasiado brusca (en la Polonaise fue evidente) y atropellada por momentos. El carácter francés de esta suite creo se llevó al extremo estéticamente, y además el traverso en directo apenas era perceptible en numerosas ocasiones (en la grabación el micrófono lo favorece). Respecto al solista en cuestión también tuvo momentos de ornamentación bastante 'ad libitum' (Badinerie) y creo fuera de estilo. 

En el concierto Nº5 el solo de clave muy fluído y virtuosístico, para nada mecánico, aunque eché en falta algún respiro en el fraseo. En el movimiento lento el diálogo entre clave, violín y traverso sonó muy equilibrado, pero en el último movimiento el problema del traverso que ya comenté se hizo más evidente, siendo apenas perceptible en numerosos momentos.

El sonido muy bien empastado de la formación y los solistas notables, en especial el violín principal en el concierto Nº4, donde desplegó una notable expresividad con un sonido muy limpio incluso en los pasajes más arriesgados.  Aquí las flautas de pico no me dieron esa sensación de falta de volumen que antes anoté, los planos sonoros equilibrados.

4 de diciembre 2021
Centro Asociado de la UNED, Úbeda
Conferencia 'La Música  Relatada'
Martín Llade, periodista  y escritor

El director y presentador de 'Sinfonía de la Mañana' en Radio Clásica inauguraba el Puente de la Constitución con esta charla. Por problemas en carretera llegué tarde y luego se insertó una visita cultural, de modo que apenas pude asistir media hora, pero luego seguí la conferencia completa en el canal de Youtube. El programa en cuestión es mi tabla de salvación de las mañanas de Radio Clásica (la parrilla matutina no me satisface en absoluto) y Martín Llade un periodista muy comunicativo. Sin ser yo muy fan de los programas hablados en la emisora pública, éste tiene la duración precisa y tanto sus propuestas como entrevistas son atrayentes. Se da la circunstancia que Martín Llade entrevistó justo el día anterior al director del Festival, Javier Marín (enlace al podcast).

La construcción de relatos en torno a la música fué el eje de su charla, exponiendo algunos de los ejemplos que se han emitido, y mediante votación del público se designó a Manuel de Falla como tema para la exposición del relato posterior. Luego reflexioné que tratándose del Festival de Música Antigua no estuvimos nada finos los asistentes en la votación (yo me lucí proponiendo Bartok) No hago spoiler, escuchadlo, en el vídeo el relato creado para la ocasión se encuentra en los 20 últimos minutos. Un lujo haberlo tenido en el Festival.

4 de diciembre 2021
Sala Pintor Elbo del Hospital de Santiago
Música Boscareccia

Gaetano Brunetti y Luigi Boccherini, ambos músicos italianos al servicio de Carlos III, dejaron una extensa producción de música de cámara. Nos es más conocida la de Boccherini, y precisamente por eso el estreno de las obras de Brunetti que se ofrecieron hicieron especialmente interesante el recital, y más cuando se interpretaron Sextetos de ambos compositores.

Un magnífico recital con unas interpretaciones llenas de expresividad, a las que el conjunto dirigido por Andoni Mercero las dotó de un sonido de cierta rusticidad -la justa- confiriéndoles un carácter que se desmarca del frecuente amaneramiento con el que se toca la música del periodo galante.

Queda clara la labor del Festival en la difusión de nuevos repertorios, porque como comprobaremos no será el único caso que tengamos en esta edición. Respecto al espacio escogido, hay que destacar su excelente acústica, pero un par de pegas solucionables: sería preciso que la tarima tuviera mayor altura para poder ver a los músicos, y también disponer de unas sillas menos incómodas.

4 de diciembre 2021
Hospital de Santiago, Úbeda
Accademia del Piacere
Nuria Real, Fahmi Alqhai

'Muera Cupido' era el título del programa que ofreció el conjunto, incidiendo en la influencia italiana sobre la música vocal española de siglo XVIII. Obras de Francisco Guerau, Sebastián Durón, José de Nebra Blasco y Giovanni Bononcini, además de algunas aportaciones del director de la formación, Fahmi Alqhai.

La Accademia del Piacere regala al oyente una música de absoluta expresividad y con un nivel técnico altísimo, y siempre es un placer escuchar a Nuria Real, una soprano de dicción exquisita. En la parte instrumental destaco la improvisación que se ofreció sobre Xácaras y Folías, ofreciendo un ejercicio de especulación musical totalmente ajustada a estilo -que no es lo mismo especular que desbarrar, en la segunda parte de mi crónica ya incidiré en eso-. Y en 'Sosieguen, descansen' de Sebastián Durón, Nuria emocionó con su interpretación creándose un mágico silencio entre el fin de la misma y los aplausos del público.

Como propina se interpretó 'La Noche Tenebrosa' de Juan Hidalgo. El público agradeció calurosamente tan bella velada musical. No se realizó registro de este concierto, pero el programa está disponible en compact disc y aproveché la ocasión para llevármelo puesto.

Anécdota: también hubo algún aplauso a destiempo, y con una sonrisa y un gesto de negación Nuria indicó que no era aún el momento.

A falta de vídeo, fotografía del Facebook del Festival

5 de diciembre 2021
Paraninfo de la Antigua Universidad, Baeza
Miguel Bonal

Este violagambista, premiado en la II Edición del Concurso de Música Antigua de Juventudes Musicales, ha sido una de las apuestas más acertadas del Festival, tanto por su valía artística como por brindar esa oportunidad que tanto necesitan los jóvenes músicos para abrirse camino, es algo que merece repetir. Miguel Bonal además nos abrió los oídos a las Fantasías de Telemann, ampliando el repertorio de la viola de gamba, si bien no se dejó en el tintero un clásico como 'Les Voix Humanes' de Marais u ofrecernos la transcripción de la Suite nº2 para Violonchelo de  Bach. Con un sonido bellísimo y técnica impecable Miguel fué calurosamente correspondido por el público que lo ovacionó generosamente. He de decir que me quedé impresionado por su actitud modesta y algo más difícil de explicar: desprendía amor y respeto por la música. En las pausas aprovechó para ir haciendo una breve exposición del repertorio interpretado. Una de las propinas fue la transcripción del primer movimiento de la Suite nº1 de Bach.

El espacio donde tuvo lugar este recital no podía ser más idóneo, una acústica perfecta y la distribución para poder disfrutar visualmente. Se disculpa la incomodidad de los asientos escalonados. Disfruten del vídeo en bucle, no es para menos.

5 de diciembre 2021
Auditorio de las Ruinas de San Francisco, Baeza
La Galanía
Raquel Andueza, soprano

La formación, que celebra su décimo aniversario como tal y presente desde sus inicios en el Festival, ofreció un repertorio escogido por los seguidores a través de encuestas vía redes sociales. Le Bailly, Monteverdi, Caballi y Lully formaron el mismo, con la pasión como denominador común, además de ofrecernos la musicalización (de la mano de Álvaro Torrente) de dos textos anónimos y uno de Francisco de Quevedo.  A lo largo del recital quedó evidente su buena conexión con el público y en las pausas entre obras Raquel Andueza fue haciendo una breve exposición del carácter de las mismas. Unas interpretaciones deliciosas y de gran belleza y expresividad, en las que sólo puedo objetar que hubo momentos que la soprano tuvo cierta insuficiencia de potencia vocal (lo contrasté con otro asistente que estaba mejor situado que yo en las butacas), pero es que somos humanos y no siempre se puede estar al 100%. No resta que fue una velada maravillosa.

Fotografía del Facebook del Festival


sábado, 14 de diciembre de 2019

XXIII Festival Internacional de Música Antigua de Úbeda y Baeza (2019)



Por segundo año comparto esta crónica de los días vividos en el Festival de Música y Antigua de Úbeda y Baeza, en su XXIII edición, si bien circunscribiéndome a mi estancia durante el Puente de la Constitución. Lamentablemente se quedan fuera de mi alcance bastantes eventos, pero uno no da a basto a todo.

Esta XXIII edición tenía como temática Italia Global, de la Península  Ibérica al Nuevo Mundo’, en referencia al proceso de italianización del mundo occidental durante el siglo XVIII, con un importante núcleo radiante en el Reino de Nápoles, así pues estos conciertos han sido representativos de las relaciones trasnacionales de Italia con la Península Ibérica y el Nuevo Mundo.

En esta ocasión no voy a poner fotografías en la crónica, sino que enlazaré al citar a los distintos conjuntos (los nombres actuarán como enlaces para pinchar) con la página de Facebook del propio Festival, donde  podreis contemplar fotografías de gran calidad y disfrutar de hasta algunos vídeos.

Paso a relatar los tres días de conciertos a los que he podido asistir.

Viernes 6 de diciembre (Baeza).

Primera cita en la Iglesia de Nuestra Sra. del Alcázar y San Andrés, con la Schola Gregoriana del Pontificio Instituto di Música Sacra de Roma, bajo la dirección de Franz Karl Prass y con Antonio del Pino y Gabriel Ávila como organistas. Hay que hacer constar que este recital ha sido el único con presencia del órgano durante el Festival, circunstancia que deseo mejore en próximas ediciones. Programa en ‘Homenaje a la Virgen’ con obras de Giovanni Salvatore, Giovanni Battista Fasolo y otras anónimas, durante el cual se puso de manifiesto el ejercicio del ‘Alternatim’, esto es: la alternancia en piezas de carácter plenamente litúrgico entre coro (canto llano) y órgano, todo ello combinando fuentes de procedencia Napolitana, Veneciana y Mexicana en el caso del ‘Cuaderno de Tonos de Maitines de Sor María Clara del Santísimo Sacramento’. Un programa de gran interés y belleza que se vio empañado por un ambiente de poco recogimiento, con abundante movimiento del público y ruidos diversos. Pienso que tal vez habría sido un evento mejor ubicado en horario de tarde/noche que matinal.

A continuación, en la Capilla del Antiguo Seminario de San Felipe Neri (UNIA) tuvimos en excelente recital de clave de la mano de Ignacio Prego. Con el título ‘A la sombra de Domenico’ el programa combinó obras del citado Domenico Scarlatti con otras de José de Nebra Blasco, Sebastián de Albero, Antonio Soler y Alessantro Scarlatti (padre de Domenico); donde queda patente la influencia del barroco tardío italiano en la Península ibérica y como ejerce de puente hacia el estilo galante. Todo ello interpretado con una excelente técnica y cuidado fraseo, destacando grandes interpretaciones de la Sonata en Re menor K.213  de D. Scarlatti, la Partite sopra l’aria della Folia de A. Scarlatti y cerrando el programa con un rotundo y brillante Fandango de Antonio Soler.

En el mismo lugar la siguiente cita fue con el conjunto Música Alchémica y el programa ‘Stylus Fantasticus: El violín barroco entre Italia y Centroeuropa’. Un extenso programa de más de 90 minutos con obras de H.I.F. Biber, M. Ucellini, G.A. Pandolfi Mealli, J.H. Schmelzer, A. Bertalli, Gian-Paolo Cima, J.P. von Westhoff y A. Corelli, un completo viaje musical entre Italia, Alemania y Austria. El título del programa ya nos avanza el gran virtuosismo del mismo en el que la violinista Lina Tur se desenvolvió con absoluta seguridad y naturalidad ofreciendo alta cotas de belleza y expresividad, con el acompañamiento de Dani Espasa al clave. El público agradeció de forma entusiasta tal entrega y fueron especialmente bien avenidas las interpretaciones de la Ciaccona de Antonio Bertali y la ‘Follia’ (Sonata 12, op.5) de Arcangello Corelli. Además a lo largo del concierto Lina Tur tuvo la gentileza de ofrecernos algunas explicaciones acerca del programa a los asistentes, costumbre que escasea pero yo pongo en alto valor.

De este pleno barroco descrito, viaje de vuelta al estilo galante en el Auditorio de San Francisco con Europa Galante y programa íntegramente dedicado a Luigi Boccherini. Hora y media de Tríos, Cuartetos y Quintetos interpretados por el conjunto que dirige su violín solista Fabio Biondi y una importante presencia del guitarrista Giangiacomo Pinardi. La música del italiano que desarrolló gran parte de su carrera musical bajo el auspicio de la corte española. Interpretaciones de altísimo nivel y elegancia, y sin acompañamiento de castañuelas, cuestión que yo agradezco porque permite disfrutar con más detalle de las sutilezas de las obras.

Cerró la jornada un programa absolutamente novedoso por su concepción que tuvo lugar en el Teatro Montemar, de la mano del conjunto Tiento Nuovo que acompañó musicalmente a la Compañia Teatri 35 con obras de Handel, Corelli, Geminiani, Porpora y Caldara, el programa se tituló 'Chiaroscuro' y abordó una representación viviente de cuadros de Caravaggio. El espectáculo me resultó absolutamente fascinante y de gran belleza expresiva, los tres actores fueron cambiando sucesivamente de vestimentas y ofreciendo las imágenes pictóricas (19 cuadros en total). No puedo aportar una opinión muy fundamentada en la parte musical por haber quedado atrapado por la parte escénica, no obstante mi sensación fue de una interpretación un tanto plana y falta de chispa, si bien en conjunto una velada sobresaliente.

Sábado 7 de diciembre (Úbeda)

Comenzamos la jornada en la Bodega del Centro de Interpretación del Olivar y Aceite, con la clavecinista Inés Moreno Uncilla, ganadora del la 1ª edición del Concurso de Música Antigua de Juventudes Musicales de España. El programa 'Italia y su influencia en España y las Américas' abarcó obras de Diego de Ortiz, Frescobaldi, Storace, Zipoli y A. Scarlatti, con obras que abarcan desde la música de influencia popular hasta otra de carácter más libre e improvisado Interpretaciones excelentes, llenas de matices y vivacidad, sin descuidar en absoluto el fraseo. Electrizante la Toccata per Cembalo d'Ottava Sesta de A. Scarlatti. El recital además se benefició de una acústica magnífica gracias al techo abovedado de la sala. Finalizado el mismo iba incluida en el precio de la entrada una charla sobre el Aceite de Oliva Virgen Extra con una cata y análisis de la misma.

A continuación en la Sala Pintor Elbo del Hospital de Santiago tuvimos la actuación de L'Estro d'Orfeo con la dirección de Leonor de Lera (violín solista). Programa 'Entre Italia y España: Música de Cámara en la Corte Madrileña' con obras de A. Falconieri, G.A. Pandolfi, G. Sanz y Bartolomé de Selma y Saladre. Interpretaciones de buen nivel y momentos muy destacables como el Passacaglio Il Maercquetta de G.A. Pandolfi, y una intervención también excelente del violonchelista en la Susana pasegitata de Bartolomé de Selma y Salaverde. Pero un par de pegas que yo encontré en este recital: de una parte un sonido un tanto áspero del violín de Leonor de Lera (especialmente al comienzo) y una interpretación bastante fuera de contexto de los Canarios de Gaspar Sanz, donde el guitarrista Josep María Martí se empantanó en un terreno de efecticismos fuera de lugar, aplicando a esa música de antaño criterios que rozaban el rock. El público es muy dado a aplaudir calurosamente estas ocurrencias, a mí me decepcionan.

En la Sacra Capilla del Salvador tuvo lugar el recital de The Marian Consort bajo la dirección de Rory McCleery, con el programa ‘Tras las huellas del dolor’, obras de autores antiguos como G.P. Palestrina, T.L. De Victoria, G. Allegri, R. de Ceballos y D. Lobo junto con un par de obras contemporáneas de Gabriel Jackson y James MacMillan, ejercicio de acoplamiento que me resultó un tanto desconcertante especialmente en el primer compositor. Un coro magnífico por su afinación, claridad de dicción y expresividad, todo ello favorecido por la excelente acústica del templo. En el Miserere mei, Deus de Gregorio Allegri el coro se distribuyó entre el presbiterio y el coro alto, ofreciendo unos efectos de eco y espacialidad impresionantes, sin menoscabo de ninguna de las virtudes antes descritas, todo se escuchaba perfectamente. Hay que señalar que este fue uno de los escasos conciertos recogidos por los micrófonos de Radio Clásica (tres sólo en esta edición), con objeto de posterior difusión.

La jornada musical finalizó en la Iglesia del Convento de la Concepción (Carmelitas Descalzas, de nuevo con la presencia de la Schola Gregoriana del Pontificio Instituto di Música Sacra de Roma, en un programa absolutamente litúrgico denominado 'In Vigilia de Conceptione Beatae Mariae Virginis Iuxta Ritum Ecclesiae Metropolitanae Salisburgensis'. Evidentemente no podía ser más acertado el mismo por la fecha este ejercicio de fidelidad histórica que toma como base los ritos y costumbres de la archidiócesis de Salzburgo. Inicialmente programado con una duración de 75 minutos, el desarrollo del mismo ocupó finalmente hora y media, que si bien el horario nocturno era totalmente adecuado a generar un ambiente idóneo, quizás por lo árido del programa hubiera sido mejor no justo a medianoche.

Domingo 8 de diciembre (Puente del Obispo y Úbeda)

Desayuno molinero incluido en la entrada, la Bodega de la Hacienda de La Laguna (Puente del Obispo) fue el lugar escogido para el recital del Neapolis Ensemble con la dirección de Fabio Soriano (flautas) y la voz de Maria Marone. 'Cuando Nápoles Canta' ya avanzaba el carácter popular de la música que escuchamos, un torrente de ritmos y espontaneidad. Obras de autores italianos junto con otras de carácter anónimo conformando una trama de música culta y popular. Calurosa acogida por parte del público y un entorno que sorprendió por su acústica e idoneidad.

De vuelta a Úbeda en el Centro Asociado de la Uned, el flautista Alejandro Villar ofreció un Concierto-Conferencia acerca de 'Diez Siglos de Música de Flauta Instrumental con Flauta de Pico'. Una interesante exposición acompañada de fragmentos musicales para ubicar la historia del instrumento a través de la música medieval, renacentista, barroca, clásico-romántica y contemporánea, junto al desarrollo organológico del mismo.

Y por segunda vez en la Sala Pintor Elbo del Hospital de Santiago el Sollazo Ensemble dirigido por Anna Danilevskaia ofreció el programa 'Firenze circa 1350: Música durante el florecimiento del Humanismo'. Interesante variedad de obras y compositores que no se prodigan por lo habitual: Paolo da Firenze, Donato da Cascia, Francesco Landini, Vicenzo da Rimini, Lorenzo da Firenze y otros anónimos. Hubo notables modificaciones en la agrupación de las mismas, estableciéndose cuatro bloques en torno a estas temáticas: el galanteo, lo astronómico, lo sacro y lo moral. Un recital magnífico por su combinación de calidad interpretativo y de las obras escogidas.

Y ya por fin en el remozado Auditorio del Hospital de Santiago (para mí, la mejor localización tanto por comodidad como por acústica) Nereydas con la dirección de Javier Ulises Illán y la presencia de la soprano Alicia Amo y el contratenor Filippo Mineccia nos ofrecieron el programa 'Dulce Sueño: Nápoles – España – México' dedicado al compositor Ignacio Jerusalem conmemorando el 250 aniversario de su muerte. Uno de los conciertos con mejor acogida por parte del público, sobresalientes los solistas, si es cierto que yo soy poco 'fan' de los contratenores (al final su exceso de teatralización me supera, y me decian que F. Mineccia estaba contenido...) pero hay que reconocer su notable potencia y control vocal. En el caso de Alicia Amo sólo puedo emitir elogios, una voz llena de virtudes (afinación, control, vibrato en justa medida) y elegancia. El dúo Pedro amado, dulce sueño en el que ambos intervinieron fue una delicia. Y tambien destacar la intervención del violonchelista Guillermo Turina en los Versos Instrumentales para 2 violines y bajo. Tras la prolongada ovación final, el director del conjunto agradeció la labor investigadora de Drew Edward Davies (presente en el concierto), Jazmín Rincón y Javier Marín López (precisamente el director del Festival) en la recuperación de estas obras de los archivos musicales de las catedrales de México y Durango.

Fin de jornada y de ciclo en la Sinagoga del Agua, con el dúo formado por la arpista Sara Águeda y el clavecinista Javier Núñez, con el programa 'Los dos reynos: Música para tecla y arpa entre Nápoles y España (1500-1700)’, un recorrido por autores de ambos países en un entorno excepcional, tanto por su recogimiento como por su acústica, favoreciendo un viaje musical en el tiempo. Sonaron obras muy conocidas del repertorio de tecla como la Pavana con su Glosa, las Folías, Corriente Italiana... así como otras que me hicieron reparar en los autores Antonio Valente, Giovanni de Macque,  Andrea Falconiere y Giovanni Maria Trabacci. La combinación de la tímbrica y contrastes dinámicos de ambos instrumentos ofreció un recital de gran belleza y expresividad en un lugar idóneo.

Resumiendo, un gran festival que pese a los problemas económicos que afectan a todos los eventos culturales sobrevive sin perder un ápice de calidad. Algunas sugerencias que dejé caer al director del mismo (persona totalmente accesible y cordial) es la posibilidad de establecer un abono para los que acudimos a hacer ‘la maratón’, y que no se descuide la música para órgano, poco presente en esta edición. Lo de Radio Clásica tiene peor solución, pues no es por falta de voluntad de la organización, sino por los enormes recortes de personal que sufre el ente público. Este Festival merecería una atención plena por parte de la emisora con emisiones en directo de todos los conciertos posibles, no grabaciones para luego tener que estar al acecho en la programación.

jueves, 31 de octubre de 2019

El Monasterio de Santa Isabel la Real recupera su órgano histórico


El órgano en su magnífica tribuna bajo la bellísima techumbre de artesonado mudéjar
(Fotografía: Francisco Serrano Espinosa)
Buenas tardes, si bien por el momento dispongo de una información bastante escueta, no quería dejar pasar el acontecimiento del pasado día 26 de octubre, en el que tuvo lugar el Concierto de Inauguración de la Restauración del Órgano del Monasterio de Santa Isabel la Real.

En dicho concierto participaron los organistas que residen en Granada por este orden: Ana Lucía Buzón, Inmaculada Ferro Ríos, Juan María Pedrero Encabo, Mónica Melcova, Luis Linares Moreno, Antonio Linares López, Concepción Fernández Vivas y Reynaldo Fernández Manzano, además del Coro del Monasterio de Santa Isabel la Real (al órgano intervinieron las religiosas Sor Sophie de la Divina Providencia y Sor Ana de María Inmaculada). En esta ocasión no entraré a valoraciones musicales acerca del recital, porque lo importante es el hecho de la recuperación del órgano.

En esta ocasión ha sido la iniciativa privada la que ha hecho posible la restauración, gracias al mecenazgo de Cervezas Alhambra, y el taller de Organería Acitores el encargado de los trabajos (quienes ya acometieron la restauración de otro instrumento en la capital, el órgano de la Colegiata de los Santos Justo y Pastor en el marco del programa 'Andalucía Barroca').

Si bien Granada recuperó un número importante de órganos (6 restaurados y 1 de nueva construcción) durante los años que estuvo activo el Taller de Organería de la Obra Social de Caja Granada (1990-2008) con el organero Francisco Alonso Suárez al frente, más la reciente construcción (2016) del instrumento de la Escuela de Magisterio 'La Inmaculada', soportada por la Diócesis y con nuestro organero granadino como protagonista, quedan aún bastantes órganos en la ciudad por recuperar, con gran interés bien por sus características o por el lugar en que se encuentran. Este instrumento de Santa Isabel la Real era una de esas 'cuentas pendientes'.
El instrumento antes de su restauración (Fotografía: Antonio Pérez Villena, 2006)
De acuerdo con las breves explicaciones que constan en el programa de mano de concierto, si bien el órgano es construido entre 1779 y 1780 por Antonio de Quesada, adquiere su configuración definitiva en 1792 de la mano de Fernando Antonio de Madrid, a saber: instrumento de un único teclado de 45 notas (octava corta) y registros partidos con consola en fachada principal. La tubería sonora en fachada dispuesta en 5 castillos más trompetería en batalla. El mueble realizado el madera de pino ricamente tallada sin policromar. Estamos ante un instrumento modesto pero que cubre plenamente los requerimientos del recinto en que se emplaza, y que guarda bastante similitud con los órganos de la Iglesia de San Pedro y San Pablo o el del Monasterio de la Concepción.

El paso del tiempo supuso como en otros casos de la capital notables modificaciones en el instrumento, tales como la ampliación de la octava corta, cambio de fuelles y diversas intervenciones en la tubería del mismo. La actuación que nos ocupa restituye la 'personalidad' original del mismo a las características de 1792. En el concierto inaugural pudimos disfrutar de sus matices sonoros, con una armonización que cubría sonoramente de forma plena el templo en condiciones de lleno de público, teniendo en cuenta además que los techados de artesonado en madera son bastante absorbetes, pero sin atisbo de estridencias. La lenguetería resulta brillante y equilibrada a la par. He de confesar que a mí me gusta mucho el criterio en este aspecto del maestro Federico Acitores, y como antes comentaba, en la Colegiata de los Santos Justo y Pastor también podemos apreciar y disfrutar su buen oficio. No faltó en tan señalado día el organero granadino Francisco Alonso Suárez, al que une amistad con el organero castellano.

* El Monasterio de Santa Isabel la Real logra aunar en sus espacios la pluralidad estética de sus manifestaciones artísticas que ponen de manifiesto la complejidad de circunstancias que concurrían en la Granada posterior a la conquista en 1492,  con la belleza plena  y la inmutabilidad de lo sereno que dotan a este monumento el paso de los siglos. 

Fundado por la Reina Isabel, bajo la advocación de Santa Isabel de Hungría, y adscrito a la Orden Franciscana su fábrica revela la necesidad de dotar a una ciudad reconvertida al Cristianismo de espacios de oración y recogimiento. Lugares de culto que vertebrasen la ordenación urbana de los nuevos espacios. Esta necesidad, perentoria facilita junto con la presencia de alarifes moriscos, carpinteros de lo blanco y maestros canteros venidos de Castilla y Aragón, la adopción del mudéjar como solución constructiva. Esta decisión permite la rápida erección de parroquiales y conventos de muros de ladrillo, techumbres de madera con decoración de lazo y portadas de cantería adaptadas al momento estético que se vivía en la ciudad con el tardo gótico y la eclosión del modo romano o renacentista.

De patronato regio, Santa Isabel eleva  en su templo el presbiterio, al igual que en la Real Capilla y  San Jerónimo influencia de Enrique Egas quien probablemente trazó su portada. De una nave, de planta de cajón, se divide esta mediante arco triunfal que diferencia espacios, quedando estos remarcados  por dos espléndidas armaduras, una de ellas de par y nudillo y tirantes dobles con bella policromía en el almizate y otra sin parangón en la Ciudad de estilo gótico- ingles con bellos octógonos pinjantes que ochavan el presbiterio. Este posee un elegante retablo romanista con esculturas de Pablos de Rojas y lienzos de Raxis, ampliado en el siglo XVIII con un manifestador barroco, momento en el cual se adornan los muros con bellos frescos de carácter arquitectónico y se coloca nuevo pretil sobre los muros de la escalera.

El templo posee obras singulares que jalonan los siglos del XVI al XVIII, como un relieve italiano de alabastro con escenas de la pasión, varias figuras de Mora, retratos de la Orden Franciscana de Bocanegra, o un extraordinario Calvario pintado en una desmesurada capilla sepulcral de comienzos del siglo XVII. 

Es Santa Isabel la Real un esplendido conjunto perfecto en la consecución de sus acabados, donde el tiempo se detiene reclamando un momento de recogimiento y serena contemplación.

Sí hay un aspecto que quiero destacar en relación al concierto inaugural: la participación de las religiosas del Monasterio al final del mismo con dos obras, Tota Pulchra y otra de composición propia Shemá Israel. Era palpable el entusiasmo e ilusión de la comunidad con motivo de haber recuperado el instrumento de su templo, y este es un aspecto de vital importancia en la conservación de los órganos, que tengan un uso regular. Deseo además de forma igualmente entusiasta que el recién restaurado instrumento pase a formar parte del itinerario musical que todos los años nos brinda la Academia Internacional de Órgano de Granada. No me cabe duda que los responsables en esta materia estarán ya dando sus pasos.

¿Qué nos depara el futuro? Quedan aún valiosos instrumentos por recuperar en la capital y citaré estos casos por ser especialmente significativos: Una profunda intervención en los órganos de la Catedral de Granada (recuperación urgente del órgano 'barroco' de la Epístola y replanteamiento del órgano 'romantizado' del Evangelio, especialmente el primero con notorios problemas), restauración del órgano de la Iglesia Imperial de San Matías y la reconstrucción de los que fueron magníficos órganos del Monasterio de San Jerónimo (a dia de hoy dos cajas fantasmagóricamente vacías). En este momento el organero Francisco Alonso Suárez anda ocupado con la restauración del órgano de la Parroquia de Aldeire, que esperemos poder celebrar en un futuro próximo. Y hay mucho más, pero todo escribir.

Mis felicitaciones a todos los implicados en tan buena noticia.

* Apuntes históricos sobre el Monasterio gentileza de Francisco Serrano Espinosa, doctorando en Historia del Arte por la Universidad de Granada y buen amigo mío, quien compartió la experiencia musical que se relata.