martes, 24 de julio de 2018

Esclavos de nuestras palabras y nuestros silencios

Mientras termino de elaborar una reseña discográfica abordo otra cuestión, inicialmente mi intención era dedicar este espacio a cuestiones meramente hedonistas sin quebrarme la cabeza con la realidad política y social, más cuando esto de las redes sociales es mucho ruido y pocas nueces.

Pero hay momentos en que uno no puede abstraerse de lo que le rodea. Precisamente estaba leyendo un artículo titulado ¿De qué parte estas? y encuentro que se cita a Sartre. Yo tengo un dicho que se asemeja mucho: somos esclavos de nuestras palabras y nuestros silencios. La cuestión es que el fascismo enseña la patita en Italia y también aquí en España ¿no se lo creen?. Pues miren lo que está pasando en el Valle de los Caídos, un mausoleo de vergüenza en donde la España más retrógrada le encanta retratarse.

Ninguna persona que tenga el más mínimo aprecio por los conceptos de Democracia y Libertad debería mirar hacia otro lado respecto a sucesos como este. Cierto es que esto debería haberse resuelto mucho tiempo atrás (al dictador no había que haberlo dejado ni enfriar allí), como devolver la dignidad a las familias que reclaman los restos de los masacrados por la dictadura que reposan en incontables fosas. Mala transición hicimos, a medias como poco.

Miren, yo no tengo ningún fallecido que reclamar, pero encuentro de justicia inexcusable poner orden en este sindiós. El tema parece ser tabú y siempre se refuta con esa frase de no reabrir heridas. No señores, es que a las heridas se les pusieron puntos forzosamente sin que estuvieran adecuadamente cauterizadas, y la pus ya rebosa y puede arrastrar a esta sociedad a otra época de oscuridad. Este fenómeno de no poder quitarnos ese lamentable pasado tiene un nombre: Franquismo Sociológico, y en este artículo se aborda de una forma bastante amplia y acertada.

¿Exagero? Veamos la senda que se está marcando el partido que acaba de ser desalojado del poder en este país. Desalojado por cierto de forma totalmente legal y constitucional, porque las mociones de censura están ahí para algo, y lo que cuenta en nuestro sistema es la mayoría de la cámara, nunca ese mantra de la lista más votada que no dejan de cacarear como argumento de gato panza arriba. El nuevo y reluciente líder, Pablo Casado, expone un argumentario que lejos de tomar nota de como la sociedad española estaba harta de ellos, ahonda más en retroceder al pasado y renegar de los progresos sociales. Me quedo con dos de sus máximas en estos momentos que está la cuestión caliente: “La España de las banderas en los balcones”, olé, reduccionismo puro de patriotismo mal entendido. La otra carta de presentación es su propuesta de reforma de la Ley Electoral para beneficiar el partido más votado, un “bonus” de 50 diputados nada más y nada menos, mayoría absoluta para gobernar sí o sí aparte de hacer saltar por los aires el principio constitucional de proporcionalidad, que ya estaba bastante perjudicado de por sí por la combinación de la Ley D'Hont y nuestro sistema de circunscripción. Eso sí que es gobernar por la puerta de atrás, no que te desalojen del gobierno por una monción de censura que se hizo mucho esperar, ante un escenario de corrupción que no tiene parangón en Europa.

Lo cierto es que la derecha en este país tiene muy mal perder, cada vez que son desalojados del poder juegan a tensar las cuerdas de la sociedad hasta el límite, o más allá de los límites como ya sucedió en 1936. Y luego se les llena la boca de la palabra democracia, ese concepto que menosprecian, porque oportunidades para renegar del franquismo las han tenido a patadas pero siempre se ponen de perfil. Y es una incógnita si también de perfil se pondrá la Iglesia Católica Española, esa que mira a otro lado mientras el actual pontífice intenta avanzar hacia el futuro: me refiero al desplante del abad de la abadía, que se ha puesto rebelde lo que no es de extrañar por su adscripción a la Falange Española Independiente.

Lo de la deriva de nuestra monarquía... mejor para otro día que me dé otro volunto, que debo cuidar la tensión arterial, el colesterol, y mis contracturas musculares.

Disculpadme pues la meada fuera de tiesto, pero como ciudadano, como persona comprometida políticamente, no puedo permanecer en silencio, o seré esclavo de los acontecimientos que me temo están por venir. Nadie debería callarse si está en desacuerdo con esta escalada del fascismo en Europa, tenemos la obligación moral de manifestarnos individual y colectivamente.

Antonio Pérez Villena, republicano, de izquierdas y agnóstico.

viernes, 6 de julio de 2018

La Música que viene a nosotros


Llevo unos días sin poner nada aquí y me voy de vacaciones, y estaba yo dándole vueltas a la cabeza con que os podía deleitar. En fin, es verano y volvamos a las aficiones, las musicales para mí las primeras. Esos días libres además de patear mundo cuando es posible, tambien son muy reconfortantes para estar en casa y escuchar nuestros discos favoritos.

Ayer, no sé a cuento de qué, me vino una observación peregrina a la cabeza: muchos de mis descubrimientos discográficos han sido por pura casualidad. Tan tonto con entrar a una tienda, mirar un disco y decir uy, esto me llama... y resultar finalmente una magnífica adquisición. Así por ejemplo descubrí a la abadesa Hildegard von Bingen en un excelso disco de The Gothic Voices, y a día de hoy el disco es raro de encontrar, que cosas...
A feather on the breath of god / emma kirkby, christopher ...
 ¿Será que cuando amas la música los discos terminan por buscarte a tí? Menuda rallada... lo cierto es que cuando estas enganchado a esto de acumular música en formato físico, visitas tiendas reales y virtuales, y uno está manejando material, pero algunos de esos que tienes en la discoteca no te explicas como no los habías tenido o conocido antes.

Con los discos de segunda mano para mí aún es más extraña esa relación. Es como que los adoptas, ya tuvieron una vida con un melómano antes que tú, y en parte incorporas un cachito de su memoria a tu vida. No dejo de hacerme esas reflexiones cuando pongo discos que tienen más de 40 años de ser publicados y suenan en mi tocadiscos, te preguntas ¿quien disfrutó como yo este mismo momento?

Como ya apuntaba, el tanteo a ojo en tiendas y mirando ofertas me llevó a muchos descubrimientos gozosos en música clásica y antigua, hubo una época que te ibas al Continente y tenía una nutrida sección de discos con reediciones baratas de sellos que hoy día se echan de menos como Erato. Gracias a unas rebajas conocí a Ton Koopman y la Orquesta Barroca de Amsterdam.


A otros les tengo especial cariño, porque fueron mis primeros discos y los compraba directamente a precio. Cuando en Granada existía la sección de discos en Linde (hoy Festival Discos como tienda independiente también al frente de Paco) compré cosas por 150 o 200 pesetas que ahí siguen sonando. ¿Cómo los voy a dejar huérfanos si estan conmigo desde mi adolescencia?

En el mercado de segunda mano empecé a ponerme las botas hace unos años ya con internet, y especialmente me ha nutrido la discoteca de jazz, así por ejemplo: me dio el punto de hacerme una colección en formato 7" (singles y extended play) y por rebote y ojo de buen cubero, apalabrando un lote metí un single de Erroll Garner, que a día de hoy es uno de mis pianistas de jazz favoritos... hay que ver con las casualidades. Hace pocos días me traje de un vendedor de Sevilla un LP de Chris Barber and his Jazz Band, una gozada de Dixieland en estado puro, y sí, pillado así porque me entró por la vista con un lote de clásica que adquirí (antiguos fondos de Radio Popular Sevilla que estan siendo liquidados).

 

Tengo muuuchos más casos como estos con los que no os voy a aburrir, maravillas encontradas en Reciclaje (cuando tenía un surtido interesante, hoy tristemente está un poco trillado) y Discos Marcapasos en mi ciudad. De vez en cuando en Sevilla también recalo en Coleccionismo Don Cecilio, y allí escondidos entre montones de discos de flamenco y rumba, aparece cada cosa... que me he traido a precios de risa.

Así que ya os contaré como vuelvo de Berlín, donde he fichado unas cuantas tiendas que me temo me van a dejar la tarjeta bancaria tiritando... pero no se duda mucho. La música nos hace más felices, o un poco menos infelices, ¡es una inversión que no escuece!

jueves, 28 de junio de 2018

Memorias de Azimut (I): Recordando a "Carmelo"

Preparando un café de puchero en una excursión (1995)
Fotografía: Antonio Pérez Villena (Azimut)
El club de montaña Azimut cumple este 2018, ya son 25 años de actividad y un poco de historia en la mochila. Si bien es cierto que llevo una temporada algo desconectado de la montaña, me tienen al tanto de las actividades. Es más, con motivo de esta efeméride, la actual junta directiva me invitó a participar de un ciclo de actividades que se ha venido organizando a lo largo del presente año.

Precisamente el pasado 22 de junio, ofrecí una conferencia que cerraba ese ciclo, en la cual abordé varios aspectos de la historia de Azimut, justo en sus primeros años de existencia, cuando yo estuve más activo. En vista de la buena acogida que tuvieron mis diversas divagaciones, voy a dejar constancia aquí de lo que relaté, dividido en tres partes, de la que esta es la primera entrega.

No sería justo un XXV Aniversario de Azimut sin recordar a su fundador, Manuel Sojo Gómez, alias Carmelo. A él dedico esta primera parte.

Carmelo, como todos le conocían, nace en Granada el 12 de marzo de 1953, era hijo de Francisco y de Carmen. Nos cuentan sus familiares que desde niño mostró interés por la montaña. En la documentación consultada consta que en 1965, con 12 años de edad, inicia su actividad montañera junto a un grupo de amigos.

Título de la O.J.E. de 1968
En los años 60 muchos aficionados que querían desarrollar actividades en la naturaleza e iniciarse en el montañismo, solían recurrir al marco oficial representado por la Organización Juvenil Española (OJE). Entre la documentación que su familia nos ha cedido para elaborar estas notas biográficas, diversos títulos muestran su afiliación a la OJE en el año 1968, cuando era un adolescente de 15 años.

En 1971 ingresa como socio en la Sociedad Sierra Nevada, club montañero granadino centenario y de solera que se constituyó en 1912. Un certificado expedido por la Sociedad Sierra Nevada años más tarde, acredita que Carmelo realiza sus primeros cursos, probablemente como alumno, y además desempeña diversos cargos de representación en la asociación.

Escalando en "Los Cahorros"
En esos años, posiblemente 1973, junto con otro montañero apodado El Gallego, abre una nueva vía de escalada en los Cahorros de Monachil denominada La Kika Durante su servicio militar, Carmelo aprovecha para completar sus estudios como Práctico Topógrafo.

Su formación deportiva se desarrolla dentro de la Federación Andaluza de Montañismo (FAM), en cuya sede hallamos documentación de los cursos que recibe. En 1974 realiza un Curso de Roca (a título de colaborador) y de Técnica Invernal. Entre los años 1978-79 recibe entrenamiento en: Alpinismo, Escalada de Alta Montaña, Rescate en Pared, Socorrismo y Fisiología.

No obstante, la formación de Carmelo no se limita exclusivamente al montañismo dentro de la FAM. Más bien abarca un amplio conjunto de áreas de conocimiento como la Antropología, Arte, Dietética, Formación Ocupacional, Cartografía, Química y Explosivos. En reconocimiento a su trabajo, la Dirección General de Bellas Artes y Archivos del Ministerio de Cultura le otorga el carnet de Investigador Nº1672, expedido en 1994 por el Archivo de la Real Chancillería de Granada. 
Gracias a su formación multidisciplinar y al no menos escueto historial deportivo, desarrollado en territorio nacional así como en Pirineos, Alpes y Atlas marroquí, ingresa en junio de 1990 en la Escuela Andaluza de Alta Montaña. Es aquí donde comienza su carrera como docente dedicado a la enseñanza de distintas disciplinas. En 1991 funda en el seno de la FAM, el Seminario de Montaña que dirigió durante años de forma totalmente altruista. En esta década consta su adscripción como socio al Club Montañero Andaluz.

En 1993 funda AZIMUT bajo la denominación Centro de Estudios de la Montaña y preside el Club hasta finales de 1996.

Carmelo en 2017
Carmelo, además de un montañero con una sólida formación, fue una persona de notable cultura, dotada de una curiosidad e inquietud insaciables. En mi trato personal con él eran habituales las conversaciones sobre historia, arte y música. En él la dimensión humanística de la montaña primaba sobre la “acumulación de cumbres”.

Tristemente Carmelo fallece en Huétor Vega en julio del pasado año 2017, a causa de un infarto de miocardio, a la edad de 64 años. Que la tierra te sea leve, compañero.

PD: Quiero agradecer a Alberto Sojo, hermano de Carmelo, su colaboración y haber cedido los documentos y fotografías que me han servido para escribir estas notas.

lunes, 4 de junio de 2018

Los discos de vinilo resurgen ¿nueva moda?

Los discos de vinilo vuelven a estar de moda y es un tema ya frecuente en la prensa. Hace unos días leí un artículo que ya tiene algún tiempo, que hacía mención al notable incremento en las ventas los mismos, situándonos en niveles de los años 90. El fenómeno está provocando tener que reabrir plantas de prensaje que llevaban décadas cerradas.

Decca Full Frequency Stereophonic Sound, la edición original de este LP del director español Ataulfo Argenta alcanza precios astronómicos en el mercado de segunda mano. El sello Decca marcó un antes y después en la alta fidelidad con la calidad de sus grabaciones y prensajes. Ojo a la fecha de publicación: 1958
Soy un gran amante del formato, y mi modesta colección sigue creciendo día a día con adquisiciones tantos de nuevos prensajes como del mercado de segunda mano, no obstante, me gustaría hacer una análisis crítico del momento que vivimos en la música comercializada en formato físico (excluyo pues los streaming y descargas).

Quien nos iba a decir en 1983, cuando el Compact Disc salió al mercado, y con un primer diagnóstico de absoluta aniquilación del viejo formato, que los microsurcos resurgirían de sus cenizas mientras las ventas de CD's van cayendo en picado (ahí si hacen mella las descargas y Spotify). Han sido unos años bastante convulsionados en la industria discográfica, con muchos fenómenos a tener en cuenta.

La cuestión tiene dos vertientes para enfocarla, una técnica y otra comercial.

Técnicamente estas últimas décadas han estado plagadas de contradicciones. Cuando más medios ha existido en los estudios de grabación se ha grabado peor, es fácil comprobarlo: podemos pasar unas cuantas grabaciones al azar por un editor de audio y comprobar que los niveles de compresión son inauditos cuando el disco compacto permite un rango dinámico de 90 decibelios. El lema es que la música suene a tope, punto. Me refiero especialmente al panorama del pop y el rock, con unos niveles de pobreza en la producción que son para llorar (y para recolmo,  las emisiones de radio en FM usan como material ficheros MP3). Pero es que ni la música clásica se ha librado de esto, especialmente en muchos reprocesados de antiguas grabaciones donde se ha retocado y ecualizado en exceso.

Maletita tocadiscos "Crosley", para alardear de que te encanta el vinilo y destrozar tus discos.
Desde el punto de vista del melómano/discófilo hay otro problema: la desaparición de la cultura Hí-Fi. Nos encontramos pues con una polarización en cuanto a qué medios usamos para escuchar música, o bien tocadiscos que parecen de juguete (donde mucha gente pone maravillosas ediciones de vinilo de 180 gramos), la obsesión porque las cajas acústicas sean la mínima expresión posible en espacio, etc. Y al otro extremo lo que se denominan ahora audiófilos o fanáticos del término anglosajón High-End, capaces de dejarse las gónadas comprando unos cables para altavoces con propiedades esotéricas en algunos casos, o con tocadiscos de diseños estratosféricos. Ni tanto ni tan calvo: no hay que arruinarse para escuchar con calidad, pero es cierto que el mercado de sonido doméstico ahora mismo está desregulado, o compras una patata o te abonas al postureo, los modelos que están en la franja intermedia no termino de ver sus diseños prácticos en muchos casos. Luego está la opción de comprar equipos de segunda mano de los años 70' – 80', que le pueden sacar a uno bien del apuro, pero necesitas un técnico que los sepa poner a punto. Resumiendo: si te gusta el disco de toda la vida y quieres disfrutarlo, mejor contrasta muchas opiniones y tómalo con calma.

Tocadiscos Thorens TD-160 equipabo con brazo SME, el "summun" de la Hi-Fi en los años 70.
Además, lo de los prensajes tiene mucho chiste. Un disco de vinilo ni tiene que ser una como una loncha de jamón ibérico (así venían los de finales de los 90') ni un entrecot de ternera (200 gramos de plástico, excusa perfecta para clavarte la cartera). El grosor de la placa donde más influye es en la conservación del disco, menos proclive a deformarse, pero no es un parámetro relacionado con su calidad sonora. Son muchos los factores que influyen la misma: calidad y procesamiento (que no sobreprocesamiento) del máster, buen ingeniero en la máquina de corte del acetato, procesos de galvanoplastia cuidados, calidad del material (más que la cantidad). Sí, es más difícil hacer un buen disco de vinilo que un disco compacto, en su momento había mucha gente que controlaba ese tema, y técnicas de las que ya casi nadie habla como la denominada Half Speed Mastered, esto es, hacer funcionar tanto la máquina de corte del acetato como la cinta máster a la mitad de velocidad, para mitigar los problemas de corte a altas frecuencias. En fin, un poco triste terminar poniendo el entrecot de 200 gramos a hacerse en un Crosley. Pero no seamos negativos, la técnica sigue avanzando y el HD-Vinyl apunta a una mejora sustancial en la calidad de los prensajes basada en la investigación, que no en el peso. Este sistema apunta a ser el sucesor de los antiguos Half Speed Mastered.

Edición "Half-Speed Mastered" del álbum "Thriller"
Plantearse escuchar un disco de vinilo desde la perspectiva de la pureza del sonido analógico, es una tontería como la copa de un pino. Salvo los discos que tengamos fabricados en el pasado puramente analógico, en la actualidad cualquier disco que compremos contiene audio almacenado y procesado digitalmente. Se dan casos excepcionales de algunas reediciones que siguen usando las técnicas originales a partir de un máster analógico directamente al corte del acetato. Hay sospechas de que incluso muchas reediciones que no son del sello oficial, ha hacen cortando el acetato a partir de un vulgar CD. En el caso de reediciones del propio sello de origen la cosa tiene bastantes garantías de calidad, se hacen a partir de remasterizaciones digitales a 24 bits o sistemas equivalentes. El mismo sistema que antes hemos citado de HD-Vinyl, se ha de basar obligatoriamente en una fuente digital de alta resolución.

La parte comercial de todo este fenómeno revival es bastante sangrante. Empecemos porque en todos estos años unas pocas multinacionales han acaparado casi todo el mercado, absorbiendo a multitud de sellos (algunos bien importantes). Pocas empresas con un enorme fondo de catálogo, que están explotando a base de bien. Reeditan una y otra vez (ya con el CD lo hicieron) material que lleva años más que amortizado, y en algunos casos con precios abusivos y con tiradas calculadamente escasas para pasado un tiempo tener el reclamo de un nuevo lanzamiento. En esto tenemos más de un avispado que pilla cantidad y luego lo pone en reventa.

Curiosidades que poca gente recuerda: el disco de vinilo también tuvo su versión multicanal, con distintos sistemas incompatibles entre sí. Aquí la edición Cuadrafónica "SQ" de "The Dark Side of the Moon". El experimento funcionó en los años 70 sin llegar a cuajar definitivamente. No salía barato precisamente.
En el panorama de los sellos españoles, ninguno de los grandes de antaño se ha librado de ser engullido, y enumero los que recuerdo por orden alfabético: Belter, Fábrica de Discos Columbia, Fonomusic (antes Sonoplay), Hispavox, Zafiro (y su sellos asociados Chapa-Discos y Novola)

Hay pequeños sellos independientes que se están aventurando a publicar en disco de vinilo, poniendo también en valor los factores estéticos del asunto (portadas y diseño). Y comercios locales que sobreviven a las ventas por internet, otro azote que habría que replantearse. Desde luego se agradece porque además ofrecen una música que se sale del estándar a nivel de mierda que está el mercado actual.

Cómo habreis podido comprobar, he sido bastante crítico con todo lo que rodea al resurgir del disco de vinilo y os preguntareis si a mí el fenómeno me trae al fresco. Pues para nada, estoy bastante contento porque me gusta el soporte y tener de nuevo más disponibilidad del mismo, me gusta porque llevo desde mi infancia usándolo y porque me permite una palpabilidad que con los formatos digitales tengo la sensación de que me falta algo. Llevo toda la vida comprando discos y conseguí maravillas de segunda mano en la época que a todo el mundo le dio por deshacerse de sus plásticos para abrazar el compact disc. Pero no me monto absurdas pajas mentales con el tema: tengo LP’s, CD’s y SACD's (para mí un formato excelente y con opción multicanal), y benditos sean estos últimos si están bien producidos para la música clásica, permitiendo unas gamas dinámicas que el formato analógico no permite. Pero me resulta indignante que las discográficas se intenten aprovechar una vez más del melómano-discófilo que es quien a fin de cuentas mantiene en pie todo el chiringuito.

Habrá que ver como discurre el fenómeno en los próximos años y que pasada esta tormenta de la moda si se consolida el formato de nuevo con unos parámetros razonables, entre tanto: a río revuelto, ganancia de pescadores: las multinacionales se ponen las botas.

viernes, 25 de mayo de 2018

9ª de Beethoven por la OCG y Marcon


Buenas noches, aún con las sensaciones recientes, vengo a lanzarme a la piscina de comentar el concierto de la OCG de hoy. Atrevida tarea, porque la 9ª Sinfonía de Beethoven, seguramente la más escuchada y grabada en la historia de la música clásica, sea el mayor de los retos tanto para formaciones, directores y oyentes.

Con tantas grabaciones escuchadas y algunas del máximo nivel, hay que acometer con mucha serenidad la labor de opinar sobre lo escuchado esta noche, que adelantaré me ha parecido cumplir muy satisfactoriamente aunque serán precisas algunas puntualizaciones.

Hace unos meses quedé con una gratísima impresión y los vellos de punta tras disfrutar de una 7ª Sinfonía con los mismos integrantes de esta noche, aquella fue una lectura ágil, incisiva en los matices, trabajada muy a fondo y eléctrica en su conjunto. Hay que apuntar que Andrea Marcon, como director procedente de formaciones historicistas y repertorios de música antigua, favorece esos aspectos en la lectura de las partituras y venía yo con gran espectación a escuchar la Coral. Lo cierto es que mi oido está más acostumbrado a un Beethoven "tradicional", y eso quizás me ha restado algo de entusiasmo respecto a la anterior experiencia. La 9ª es un paso de gigante en la evolución de la forma sinfonía, y para mí el adjetivo "clásico" se le queda muy cortito.

Donde más se destacan los aspectos que comentaba ha sido en los dos primeros movimientos, con una ejecución casi impecable de la OCG y sus músicos -exceptuando algún momento de inseguridad en la trompa- que han ofrecido una lectura con unos tempos ágiles, articulaciones bastante limpias y casi podríamos decir ausencia de calderones. El sonido en general muy bien empastado, pero en obras como esta echo en falta una sección de cuerda más nutrida. De ambos me quedaré con el Scherzo al que Marcon le imprime un ritmo y nitidez excelentes, sin embargo en el primer movimiento (Allegro ma non troppo) he echado en falta algo de más tensión.

En el tercer movimiento (Adagio molto e cantabile) no he terminado de encontrar sintonía entre los distintos elementos. Llevado a un tempo excesivamente ligero no soy capaz de paladear todo el entramado que contiene y me ha resultado como una mera transición, y la nitidez de conjunto que en otras ocasiones Marcon obtiene de la OCG aquí ha pasado desapercibida.

El finale vino a poner las cosas en su sitio nuevamente, con muchísimos aspectos positivos a destacar. La "masa coral" estaba formada por el Coro de la OCG más una agrupación de 15 coros denominada Coros miembros de Granada canta la Novena, y no sabía yo como iban a responder todos estos efectivos juntos: pues de forma impecable, por lo que habré de resaltar la buen labor del director del Coro, Héctor Eliel Márquez. Ahí ha debido haber un trabajo de semanas titánico, porque el nivel de empaste y claridad ha sido envidiable. También el equilibrio entre la masa orquestal y la coral, muy difícil en este último movimiento, ha cumplido sobradamente. El tempo: más lineal que a lo que estamos acostumbrados (me refiero a los abundantes rubatos que muchos directores han introducido a lo largo de la historia interpretativa de esta sinfonía).

Un tanto agridulce mis sensaciones respecto a los solistas, que han cumplido su difícil comentido con algunos momentos de desequilibrio entre ellos mismos, y con algunos momentos de vibrato excesivo en la soprano y la contralto. La difícil entrada del bajo estuvo resuelta con total seguridad.

Un concierto así no se tiene todos los días, mi enhorabuena a todos los músicos y al director.

Ficha:

Berna Perles, soprano
Karina Demurova, mezzosoprano
Airam Hernández, tenor
Sebastià Peris, bajo

Coro de la Orquesta Ciudad de Granada
Héctor Eliel Márquez, director

Coros miembros de "Granada canta la Novena"
Coral Al-Bojaira de Cájar
Coral Lauda
Coral Pueri Cantores María Briz
Coro Canticum Novum
Coro de Cámara Arx XXI
Coro de Cámara de la Capilla Real de Granada
Coro del Departamento de Historia y Ciencias de la Música de la Universidad de Granada
Coro de voces graves "Amigos del Manjón"
Coro de la Universidad de Jaén
Coro Divino Maestro
Coro Manuel de Falla de la Universidad de Granada
Coro Nuevas Voces de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Granada
Miembros de la Coral Universitaria de Murcia
Miembros de la Coral Virgen del Mar de Almería
Orfeón de Granada

Andrea Marcon, director

viernes, 27 de abril de 2018

Fetiches musicales: Erroll Garner

Continúo abordando mis músicos favoritos, en este caso centrándome en el jazz. De casualidad haciéndome de una colección de singles de jazz, me topé con Erroll Garner (Pittsburg 1923 – Los Angeles 1977), un pianista autodidacta sin estudios musicales, que sorprende por su capacidad de moverse entre las baladas (su más conocido tema en este sentido Misty editado en 1954 en el álbum Contrast) y el swing más fresco y desenfadado, desprendiendo una enorme alegría en sus actuaciones y siendo un músico más de directo que de estudio (no obstante hay que decir que tiene un legado de grabaciones enorme y la mayor parte sin reeditar adecuadamente). Son características propias el perfecto dominio de la mano izquierda con un juego que le podría hacer prescindir sin problema de la típica formación de “trío” de jazz, y por otra parte, unos desarrollos armónicos y juegos de acordes en sus versiones de estándares del jazz que nunca dejan de sorprender y unas dinámicas explotadas a fondo. Un estilo propio e inconfundible a la altura de otros pianistas como Art Tatum.

Su fama y aceptación por parte del público fue en cierto modo un lastre para Garner, que pasó a ser visto con cierta distancia y menosprecio por una parte de los críticos de jazz. Afortunadamente actualmente hay en marcha un proyecto de redescubrimiento de su figura y del ingente material grabado que nos dejó. Garner grabó para numerosas discográficas e incluso creó un sello propio llamado Octave Music, pero el fondo más importante quedó en Emarcy (filial de Mercury) y Columbia, con quien tuvo unas complicadas relaciones comerciales. Os dejo un par de recomendaciones correspondiente a lanzamientos relativamente recientes.

The Complete Concert by the Sea [1956&2015]
El 19 de septiembre de 1955 tuvo lugar en Carmel (California) uno de los conciertos que pasaría a ser el disco de jazz más vendido de la historia, sin que existiera una intención previa de comercializar el mismo. Erroll Garner acompañado del bajista Eddie Calhoun y el percusionista Denzil DeCosta Best, ofreció un recital en la Sunset School, que a día de hoy constituye la grabación más aclamada y conocida del pianista.
Quiso el azar que Will Thornbury, un amante del jazz y ingeniero de la radio de las fuerzas armadas, colocase un grabador magnetofónico entre bastidores y el evento quedase registrado -si bien con limitaciones técnicas notables- posiblemente con la intención de una radiotransmisión. Sin embargo la manager de Erroll Garner, Martha Glaser, con un indudable acierto le ofreció al ingeniero quedarse con las cintas a cambio de tener invitación libre a todos los conciertos de Garner de por vida.

Justo en esas fechas Erroll Garner firmaría un contrato de exclusividad con la discográfica Columbia (con la que ya llevaba años grabando) y las cintas fueron a los estudios, donde los ingenieros hubieron de hace un trabajo arduo para dar calidad comercial al registro, que tuvo su lanzamiento original en 1956 como un LP originalmente monoaural con un posterior relanzamiento en los años 60 con aquellos famosos y pocos acertados “estéreo simulados electrónicamente”. Desde el momento de su publicación, Concert by the Sea fue un éxito tanto de ventas como de crítica, dando el espaldarazo definitivo al músico que ya estaba en el candelero del jazz desde los años 40.

60 años después del concierto, en 2015, Sony Legacy (depositaria actual de todo el fondo discográfico de Columbia) hizo un nuevo relanzamiento en varios formatos: 3 CD's incluyendo tanto el concierto en su edición original, como la versión completa del mismo, y el doble LP que corresponde precisamente a la versión completa con mucho material no editado en su fecha y con un nuevo trabajo de ingeniería sonora que permite apreciar muchos más matices que hasta ahora permanecían ocultos. En genuino y original sonido monoaural.

Ready Take One [2017]

Él último lanzamiento para Garner de Sony/Legacy recupera 14 temas (6 de autoría propia) de material inédito grabado en distintas sesiones en los años 1967, 1969 y 1971 y con sonido estereofónico. El título del álbum viene a cuento de las locuciones de Martha Glasser a través del micrófono de la cabina de control de grabación que han sido incluidas en varios temas así como otras expresiones de satisfacción durante las sesiones.

Garner sigue apoyándose en la formación en trío con el acompañamiento adicional de congas en algunos temas. Además de abordar estándares del jazz, entre los que destaca una impresionante versión de Caravan con un comienzo anárquico, hay temas propios como Wild Times y Latin Digs que se aproximan más al funky, otros como Back to You son un claro ejemplo de la forma en que el pianista creaba tensiones en el piano. Cierra el álbum una fantástica versión de Misty tocada en una actuación en directo en París.

Estamos ante un disco que aunque en general no tiene la profundidad de otros trabajos de Garner, es muy fresco y cuya escucha hace que muevas los pies involuntariamente, absolutamente disfrutable y disponible en CD y doble LP.

miércoles, 11 de abril de 2018

El incierto futuro de la radiodifusión

En mi pasada entrada al blog Amor por la radio abordé mi relación con las ondas hertzianas y dejé abierta una cuestión. ¿Qué futuro tiene la radio a día de hoy? En mi opinión, bastante desalentador, especialmente porque las transmisiones están siendo monopolizadas por el streaming, explicado a los neófitos en el tema: al final todo está acabando en Internet, peligroso monopolio.
Receptor "Campero", pese al aspecto de radio a válvulas este aparato funciona a pilas, usado en el entorno rural.
Abordemos la cuestión por frecuencias, y en primer lugar la que parece por ahora menos afectada por el problema: la archipopular FM. La radio estereofónica y de alta fidelidad en nuestro país no parece tan afectada por el fenómeno, se dan un par de circunstancias: por una parte su sustituto digital DAB (Digital Audio Broadcasting) lleva años de retraso y no se sabe a ciencia cierta si terminará por implementarse. Noruega suspendió las emisiones en FM el 11-4-17, solo hay DAB. Además sucede que a través de nuestros receptores TDT podemos sintonizar la mayoría de esas emisiones con gran calidad (especialmente las cadenas nacionales). Lo curioso de la FM es que el dial está atiborrado de emisoras (lo que muchas veces condiciona su defectuosa recepción). Abundan estaciones sin licencia ni supervisión de Teleco, el desparrame de potencia (en Granada: Canal Sur Radio, Intermodulaciones con otros sistemas electrónicos y de comunicaciones). El DAB podría solucionar estos problemas, sin embargo desde el punto de vista de oferta radiofónica la FM es tremendamente pobre: casi todo es radiofórmula con escasa variedad, y los programas de una chabacanería insoportable. Me pregunto yo si para ese viaje necesitamos esas alforjas tan costosas ¿Por narices hay que liquidar todo lo analógico?

Receptor portátil Blaupunkt Omnimat
En el caso de la Onda Media (OM) la cuestión es más sangrante, el dial está prácticamente vacío, en Granada aún se puede sintonizar RNE en sus emisoras R1 y R5, la Ser y la Cope. Las emisiones de esta banda tienen una eficacia de propagación mucho mayor que las de FM siendo capaces de llegar al entorno rural si bien a costa de una limitada calidad de sonido. Está claro que la función que cumplen estas emisiones son bastantes diferentes respecto a su hermana musiquera. Indudablemente mantener las emisoras es costoso y vivimos un tiempo en que la pela es mucha pela, pero yo planteo esta cuestión: habrá zonas donde nunca se podrá dar servicio digital y mantener canales de comunicación con cobertura universal es asunto de seguridad para la población. Esperemos que RNE mantenga siempre estos servicios, pero también sería deseable una emisora por Comunidad Autónoma.

Y si ya intentamos explorar el dial de nuestros receptores de Onda Corta el panorama es desolador. Donde hace años encontrábamos cientos de emisiones en distintos idiomas e incluso programación en castellano por parte de numerosos países de otros ámbitos, hoy hay un desierto: en Europa sólo Radio Exterior de España, BBC, Radio Rumanía Internacional, Radio Eslovaquia, Radio Serbia, Radio Vaticano y Voz de Turquía mantienen sus emisiones en castellano en OC. El caso más lamentable y sangrante sería el de todo un icono del diexismo, la desaparición en el espectro de Radio Nederland, y el goteo de bajas es incesante: todas están terminando difundiendo sus contenidos en streaming a través de sus portales de internet. El contrapunto lo pondría la omnipresencia de Radio China Internacional en las distintas bandas, ahí se nota la diferenciación cultural y de hábitos de su población.
Telefunken modelo "Mozart", con OM y dos bandas de OC
El panorama en la Onda Larga es aún peor, se encuentra prácticamente muerta. La mayoría de países europeos han cerrado sus emisores, cuyo funcionamiento y mantenimiento es aún más costoso que los de OC, con problemas de suministro para los repuestos necesarios. La OL ha tenido especial importancia en la radiodifusión marítima y precisamente la cobertura en ese terreno no está tan asegurada como en otras bandas. Tristemente, es lo que hay: podéis consultar este listado de emisores europeos en funcionamiento (tampoco tengo mucha seguridad sobre la validez del mismo).

Con la Onda Corta y la Onda Larga volvemos a las mismas cuestiones que planteaba anteriormente para la OM: ni la cobertura de internet es universal ni depender de esa red en exclusiva a modo de monopolio me aporta tranquilidad alguna. Es fácil para un gobierno limitar los contenidos a los portales que se les antoje, las ondas radioeléctricas son completamente libres (bueno, con limitaciones, también existieron estaciones de radiointerferencia). La cuestión puede parecer meramente anecdótica o motivo de inquietud para nostálgicos de las viejas tecnologías como un servidor. Yo pienso que tiene más trasfondo y posiblemente el tiempo ponga en su lugar a la red como método no tan infalible para documentarse y estar informado. O tal vez no, tal vez la comodidad de los hábitos de los ciudadanos del mundo nos conduzca a un futuro con escaso espíritu crítico.