sábado, 14 de diciembre de 2019

XXIII Festival Internacional de Música Antigua de Úbeda y Baeza (2019)



Por segundo año comparto esta crónica de los días vividos en el Festival de Música y Antigua de Úbeda y Baeza, en su XXIII edición, si bien circunscribiéndome a mi estancia durante el Puente de la Constitución. Lamentablemente se quedan fuera de mi alcance bastantes eventos, pero uno no da a basto a todo.

Esta XXIII edición tenía como temática Italia Global, de la Península  Ibérica al Nuevo Mundo’, en referencia al proceso de italianización del mundo occidental durante el siglo XVIII, con un importante núcleo radiante en el Reino de Nápoles, así pues estos conciertos han sido representativos de las relaciones trasnacionales de Italia con la Península Ibérica y el Nuevo Mundo.

En esta ocasión no voy a poner fotografías en la crónica, sino que enlazaré al citar a los distintos conjuntos (los nombres actuarán como enlaces para pinchar) con la página de Facebook del propio Festival, donde  podreis contemplar fotografías de gran calidad y disfrutar de hasta algunos vídeos.

Paso a relatar los tres días de conciertos a los que he podido asistir.

Viernes 6 de diciembre (Baeza).

Primera cita en la Iglesia de Nuestra Sra. del Alcázar y San Andrés, con la Schola Gregoriana del Pontificio Instituto di Música Sacra de Roma, bajo la dirección de Franz Karl Prass y con Antonio del Pino y Gabriel Ávila como organistas. Hay que hacer constar que este recital ha sido el único con presencia del órgano durante el Festival, circunstancia que deseo mejore en próximas ediciones. Programa en ‘Homenaje a la Virgen’ con obras de Giovanni Salvatore, Giovanni Battista Fasolo y otras anónimas, durante el cual se puso de manifiesto el ejercicio del ‘Alternatim’, esto es: la alternancia en piezas de carácter plenamente litúrgico entre coro (canto llano) y órgano, todo ello combinando fuentes de procedencia Napolitana, Veneciana y Mexicana en el caso del ‘Cuaderno de Tonos de Maitines de Sor María Clara del Santísimo Sacramento’. Un programa de gran interés y belleza que se vio empañado por un ambiente de poco recogimiento, con abundante movimiento del público y ruidos diversos. Pienso que tal vez habría sido un evento mejor ubicado en horario de tarde/noche que matinal.

A continuación, en la Capilla del Antiguo Seminario de San Felipe Neri (UNIA) tuvimos en excelente recital de clave de la mano de Ignacio Prego. Con el título ‘A la sombra de Domenico’ el programa combinó obras del citado Domenico Scarlatti con otras de José de Nebra Blasco, Sebastián de Albero, Antonio Soler y Alessantro Scarlatti (padre de Domenico); donde queda patente la influencia del barroco tardío italiano en la Península ibérica y como ejerce de puente hacia el estilo galante. Todo ello interpretado con una excelente técnica y cuidado fraseo, destacando grandes interpretaciones de la Sonata en Re menor K.213  de D. Scarlatti, la Partite sopra l’aria della Folia de A. Scarlatti y cerrando el programa con un rotundo y brillante Fandango de Antonio Soler.

En el mismo lugar la siguiente cita fue con el conjunto Música Alchémica y el programa ‘Stylus Fantasticus: El violín barroco entre Italia y Centroeuropa’. Un extenso programa de más de 90 minutos con obras de H.I.F. Biber, M. Ucellini, G.A. Pandolfi Mealli, J.H. Schmelzer, A. Bertalli, Gian-Paolo Cima, J.P. von Westhoff y A. Corelli, un completo viaje musical entre Italia, Alemania y Austria. El título del programa ya nos avanza el gran virtuosismo del mismo en el que la violinista Lina Tur se desenvolvió con absoluta seguridad y naturalidad ofreciendo alta cotas de belleza y expresividad, con el acompañamiento de Dani Espasa al clave. El público agradeció de forma entusiasta tal entrega y fueron especialmente bien avenidas las interpretaciones de la Ciaccona de Antonio Bertali y la ‘Follia’ (Sonata 12, op.5) de Arcangello Corelli. Además a lo largo del concierto Lina Tur tuvo la gentileza de ofrecernos algunas explicaciones acerca del programa a los asistentes, costumbre que escasea pero yo pongo en alto valor.

De este pleno barroco descrito, viaje de vuelta al estilo galante en el Auditorio de San Francisco con Europa Galante y programa íntegramente dedicado a Luigi Boccherini. Hora y media de Tríos, Cuartetos y Quintetos interpretados por el conjunto que dirige su violín solista Fabio Biondi y una importante presencia del guitarrista Giangiacomo Pinardi. La música del italiano que desarrolló gran parte de su carrera musical bajo el auspicio de la corte española. Interpretaciones de altísimo nivel y elegancia, y sin acompañamiento de castañuelas, cuestión que yo agradezco porque permite disfrutar con más detalle de las sutilezas de las obras.

Cerró la jornada un programa absolutamente novedoso por su concepción que tuvo lugar en el Teatro Montemar, de la mano del conjunto Tiento Nuovo que acompañó musicalmente a la Compañia Teatri 35 con obras de Handel, Corelli, Geminiani, Porpora y Caldara, el programa se tituló 'Chiaroscuro' y abordó una representación viviente de cuadros de Caravaggio. El espectáculo me resultó absolutamente fascinante y de gran belleza expresiva, los tres actores fueron cambiando sucesivamente de vestimentas y ofreciendo las imágenes pictóricas (19 cuadros en total). No puedo aportar una opinión muy fundamentada en la parte musical por haber quedado atrapado por la parte escénica, no obstante mi sensación fue de una interpretación un tanto plana y falta de chispa, si bien en conjunto una velada sobresaliente.

Sábado 7 de diciembre (Úbeda)

Comenzamos la jornada en la Bodega del Centro de Interpretación del Olivar y Aceite, con la clavecinista Inés Moreno Uncilla, ganadora del la 1ª edición del Concurso de Música Antigua de Juventudes Musicales de España. El programa 'Italia y su influencia en España y las Américas' abarcó obras de Diego de Ortiz, Frescobaldi, Storace, Zipoli y A. Scarlatti, con obras que abarcan desde la música de influencia popular hasta otra de carácter más libre e improvisado Interpretaciones excelentes, llenas de matices y vivacidad, sin descuidar en absoluto el fraseo. Electrizante la Toccata per Cembalo d'Ottava Sesta de A. Scarlatti. El recital además se benefició de una acústica magnífica gracias al techo abovedado de la sala. Finalizado el mismo iba incluida en el precio de la entrada una charla sobre el Aceite de Oliva Virgen Extra con una cata y análisis de la misma.

A continuación en la Sala Pintor Elbo del Hospital de Santiago tuvimos la actuación de L'Estro d'Orfeo con la dirección de Leonor de Lera (violín solista). Programa 'Entre Italia y España: Música de Cámara en la Corte Madrileña' con obras de A. Falconieri, G.A. Pandolfi, G. Sanz y Bartolomé de Selma y Saladre. Interpretaciones de buen nivel y momentos muy destacables como el Passacaglio Il Maercquetta de G.A. Pandolfi, y una intervención también excelente del violonchelista en la Susana pasegitata de Bartolomé de Selma y Salaverde. Pero un par de pegas que yo encontré en este recital: de una parte un sonido un tanto áspero del violín de Leonor de Lera (especialmente al comienzo) y una interpretación bastante fuera de contexto de los Canarios de Gaspar Sanz, donde el guitarrista Josep María Martí se empantanó en un terreno de efecticismos fuera de lugar, aplicando a esa música de antaño criterios que rozaban el rock. El público es muy dado a aplaudir calurosamente estas ocurrencias, a mí me decepcionan.

En la Sacra Capilla del Salvador tuvo lugar el recital de The Marian Consort bajo la dirección de Rory McCleery, con el programa ‘Tras las huellas del dolor’, obras de autores antiguos como G.P. Palestrina, T.L. De Victoria, G. Allegri, R. de Ceballos y D. Lobo junto con un par de obras contemporáneas de Gabriel Jackson y James MacMillan, ejercicio de acoplamiento que me resultó un tanto desconcertante especialmente en el primer compositor. Un coro magnífico por su afinación, claridad de dicción y expresividad, todo ello favorecido por la excelente acústica del templo. En el Miserere mei, Deus de Gregorio Allegri el coro se distribuyó entre el presbiterio y el coro alto, ofreciendo unos efectos de eco y espacialidad impresionantes, sin menoscabo de ninguna de las virtudes antes descritas, todo se escuchaba perfectamente. Hay que señalar que este fue uno de los escasos conciertos recogidos por los micrófonos de Radio Clásica (tres sólo en esta edición), con objeto de posterior difusión.

La jornada musical finalizó en la Iglesia del Convento de la Concepción (Carmelitas Descalzas, de nuevo con la presencia de la Schola Gregoriana del Pontificio Instituto di Música Sacra de Roma, en un programa absolutamente litúrgico denominado 'In Vigilia de Conceptione Beatae Mariae Virginis Iuxta Ritum Ecclesiae Metropolitanae Salisburgensis'. Evidentemente no podía ser más acertado el mismo por la fecha este ejercicio de fidelidad histórica que toma como base los ritos y costumbres de la archidiócesis de Salzburgo. Inicialmente programado con una duración de 75 minutos, el desarrollo del mismo ocupó finalmente hora y media, que si bien el horario nocturno era totalmente adecuado a generar un ambiente idóneo, quizás por lo árido del programa hubiera sido mejor no justo a medianoche.

Domingo 8 de diciembre (Puente del Obispo y Úbeda)

Desayuno molinero incluido en la entrada, la Bodega de la Hacienda de La Laguna (Puente del Obispo) fue el lugar escogido para el recital del Neapolis Ensemble con la dirección de Fabio Soriano (flautas) y la voz de Maria Marone. 'Cuando Nápoles Canta' ya avanzaba el carácter popular de la música que escuchamos, un torrente de ritmos y espontaneidad. Obras de autores italianos junto con otras de carácter anónimo conformando una trama de música culta y popular. Calurosa acogida por parte del público y un entorno que sorprendió por su acústica e idoneidad.

De vuelta a Úbeda en el Centro Asociado de la Uned, el flautista Alejandro Villar ofreció un Concierto-Conferencia acerca de 'Diez Siglos de Música de Flauta Instrumental con Flauta de Pico'. Una interesante exposición acompañada de fragmentos musicales para ubicar la historia del instrumento a través de la música medieval, renacentista, barroca, clásico-romántica y contemporánea, junto al desarrollo organológico del mismo.

Y por segunda vez en la Sala Pintor Elbo del Hospital de Santiago el Sollazo Ensemble dirigido por Anna Danilevskaia ofreció el programa 'Firenze circa 1350: Música durante el florecimiento del Humanismo'. Interesante variedad de obras y compositores que no se prodigan por lo habitual: Paolo da Firenze, Donato da Cascia, Francesco Landini, Vicenzo da Rimini, Lorenzo da Firenze y otros anónimos. Hubo notables modificaciones en la agrupación de las mismas, estableciéndose cuatro bloques en torno a estas temáticas: el galanteo, lo astronómico, lo sacro y lo moral. Un recital magnífico por su combinación de calidad interpretativo y de las obras escogidas.

Y ya por fin en el remozado Auditorio del Hospital de Santiago (para mí, la mejor localización tanto por comodidad como por acústica) Nereydas con la dirección de Javier Ulises Illán y la presencia de la soprano Alicia Amo y el contratenor Filippo Mineccia nos ofrecieron el programa 'Dulce Sueño: Nápoles – España – México' dedicado al compositor Ignacio Jerusalem conmemorando el 250 aniversario de su muerte. Uno de los conciertos con mejor acogida por parte del público, sobresalientes los solistas, si es cierto que yo soy poco 'fan' de los contratenores (al final su exceso de teatralización me supera, y me decian que F. Mineccia estaba contenido...) pero hay que reconocer su notable potencia y control vocal. En el caso de Alicia Amo sólo puedo emitir elogios, una voz llena de virtudes (afinación, control, vibrato en justa medida) y elegancia. El dúo Pedro amado, dulce sueño en el que ambos intervinieron fue una delicia. Y tambien destacar la intervención del violonchelista Guillermo Turina en los Versos Instrumentales para 2 violines y bajo. Tras la prolongada ovación final, el director del conjunto agradeció la labor investigadora de Drew Edward Davies (presente en el concierto), Jazmín Rincón y Javier Marín López (precisamente el director del Festival) en la recuperación de estas obras de los archivos musicales de las catedrales de México y Durango.

Fin de jornada y de ciclo en la Sinagoga del Agua, con el dúo formado por la arpista Sara Águeda y el clavecinista Javier Núñez, con el programa 'Los dos reynos: Música para tecla y arpa entre Nápoles y España (1500-1700)’, un recorrido por autores de ambos países en un entorno excepcional, tanto por su recogimiento como por su acústica, favoreciendo un viaje musical en el tiempo. Sonaron obras muy conocidas del repertorio de tecla como la Pavana con su Glosa, las Folías, Corriente Italiana... así como otras que me hicieron reparar en los autores Antonio Valente, Giovanni de Macque,  Andrea Falconiere y Giovanni Maria Trabacci. La combinación de la tímbrica y contrastes dinámicos de ambos instrumentos ofreció un recital de gran belleza y expresividad en un lugar idóneo.

Resumiendo, un gran festival que pese a los problemas económicos que afectan a todos los eventos culturales sobrevive sin perder un ápice de calidad. Algunas sugerencias que dejé caer al director del mismo (persona totalmente accesible y cordial) es la posibilidad de establecer un abono para los que acudimos a hacer ‘la maratón’, y que no se descuide la música para órgano, poco presente en esta edición. Lo de Radio Clásica tiene peor solución, pues no es por falta de voluntad de la organización, sino por los enormes recortes de personal que sufre el ente público. Este Festival merecería una atención plena por parte de la emisora con emisiones en directo de todos los conciertos posibles, no grabaciones para luego tener que estar al acecho en la programación.

4 comentarios:

Aurelio dijo...

Estupendo resumen Antonio, deberian nombrarte cronista del festival. Hay que decir que espectadores como tú sois un lujo. Nos vemos el año que viene.

Alfarabi dijo...

Un trabajo excelente que nos ayuda a conocer esta edición del Festival. Gracias.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Muchas gracias por compartir tus impresiones, Antonio. Ya sabes que fui asiduo de este festival durante los ocho o nueve años (creo que fueron nueve, sí) que viví en tierras jiennenses. Disfruté mucho entonces y me alivia saber que el festival sigue con buena salud. Me parece todo un acierto que se sigan diversificando los espacios escénicos. No tanto que cada edición sea monográfica, porque uno puede quedar saturado de un mismo repertorio y echar de menos otras cosas.

Tu trabajo resulta encomiable, pero muy esforzado. Sé lo mucho que implica escribir tantas lineas. Por eso te recomiendo que dividas las entradas en dos o tres, que las vayas haciendo a medida que te queda tiempo libre, sin exigirte demasiado en cuestiones de plazo. Que no sea una obligación sino un placer, como lo es leer tus textos. Un abrazo.

Antonio Pérez dijo...

Gracias por la buena acogida. Fernando, te haré caso, porque la redacción de un tirón se me atasca, y eso que nada más volver a Granada ya estaba en el ordenador tecleando.