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| Cartel de las Fiestas del Corpus de este año |
Llevo ya tiempo que en esta bitácora casi de lo único que hablo es de música, porque si hablamos de temas de actualidad lo habitual es que me produzca acidez de estómago, pero esta vez no lo puedo dejar pasar.
Contemplen ustedes el cartel de las Fiestas del Corpus de Granada, la fiesta grande de la ciudad, asociada a su feria. No puede haber mejor representación del espíritu que se está apoderando de nuestra pequeña urbe. Aparte de la evidente cutrez de la ejecución de un mismo, un corta-pega de imágenes sin el menor sentido de la proporción o la estética, a la composición sólo le faltaría el blanco y negro para actuar como máquina del tiempo y trasladarnos de una patada a la década de los años 40 del siglo XX, en pleno apogeo de la España nacional-católica.
En pleno orgasmo por la selección de Granada como candidata a la Capitalidad Cultural de Europa para el año 2031 no se puede uno menos que asombrar de como encajar una candidatura que vende cultura y modernidad con este atentado estético y de profunda ranciedad.
No se trata de desligar la coincidencia de nuestra fiesta mayor con una festividad religiosa, que en el caso de Granada es así, no como en las ferias de Córdoba, Málaga o Sevilla, pero se podría haber afinado muchísimo más... y tratar el asunto sin esa capa de naftalina que desprende a la legua.
Se vende mucho la Cultura en Granada, pero su realidad es más prosaica. Aparte de nuestro más importante monumento, una orquesta estable y programaciones habituales de teatro y otros eventos musicales, la infraestructura es bien endeble, y muchas propuestas culturales quedan arrinconadas. Nuestros museos Arqueológico y de Bellas Artes producen sonrojo por lo escueto de sus instalaciones, otras colecciones como la de Casa Asjaris siguen esperando que alguien quiera darles cobijo cuando el propietario fallezca, y todas las administraciones miran para otro lado, muchos bienes patrimoniales están abandonados a la suerte de terminar convertidos en hoteles, y podríamos hablar de infinidad de casos como estos.
Triste realidad, y peor pinta el futuro...

1 comentario:
Amén, amigo Antonio ¡Cuanta razón llevan tus palabras! ¡Qué pequeña y gris ciudad!
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